8 de abril 2010 - 22:41

Exponen los dibujos de Fellini en el hotel de "La Dolce Vita"

Uno de los dibujos de Fellini que forma parte de la exposición
Uno de los dibujos de Fellini que forma parte de la exposición
Muchos de los personajes que el director de cine italiano Federico Fellini imaginaba para sus películas nacieron, dibujados en un folio o una servilleta, en sus estancias en el Hotel Flora de Roma, que ahora lo recuerda con una exposición de sus caricaturas y esbozos.

El Marriott Grand Hotel Flora quiso rememorar los 50 años del estreno de la película "La Dolce Vita" (1960) y a su creador, Federico Fellini, con una exposición en la que desde hoy y hasta el 30 de mayo se exhibirán 25 de los dibujos que el cineasta realizó en la que durante años fue como su segunda casa. Un lugar al que llegaba sin exigencias ni pretensiones de gran divo y en el que se movía a sus anchas entrando en la cocina y pidiendo que cocinaran para él sus amadas albóndigas o un plato de cappelletti.

Algunos de los dibujos que rescata ahora este lujoso hotel, ubicado en la conocida Via Veneto de la capital italiana, ya se pudieron ver en la reseña que en 2003 el Museo Guggenheim de Nueva York dedicó al maestro del neorrealismo, en el décimo aniversario de su muerte.

Situado en el centro neurálgico de esta mítica calle romana, bautizada en honor de la película "La Dolce Vita", el hotel exhibe además verdaderas joyas inéditas de este genio del cine, como algunas de las servilletas que Fellini utilizaba para explicar sus ideas escénicas a actores y colaboradores.

Unas "obras maestras" que pueden observarse ahora en una de las salas del restaurante del hotel, bautizado como "Cabiria" en recuerdo del célebre filme que lo hizo merecedor de un Oscar en 1957, y que era uno de los lugares imprescindibles durante las visitas del cineasta.

Unos bocetos que no pasan desapercibidos por su genialidad y que despertaron el interés del actor y cineasta australiano Mel Gibson, que intentó comprarlos hace unos años pero que se topó con la negativa de su propietario, Gianni Brucculeri, fotógrafo escénico de las películas de Fellini, para quien tienen un gran valor sentimental.

Sus dibujos son verdaderos "story-board" realizados por un Fellini cuya faceta de dibujante precedió a la de cineasta puesto que en sus inicios se ganó la vida trabajando para pequeñas publicaciones, algo que después se convirtió en un "vicio" y en una "pasión".

Se trata de esbozos de los que nacieron algunos de sus "hijos" cinematográficos como la prostituta Saraghina de "Otto e Mezzo" (1964), las formas voluptuosas de Anita Ekberg para "La Dolce Vita", el enorme pecho de Donatella en "La citta delle Donne" (1980), o sus "machos" de la periferia romana.

Ahora sus histriónicos personajes vuelven a pasear por los rincones de este hotel que podría calificarse como su "segundo cuartel general", que además propone una estancia "felliniana" a sus clientes con la suite dedicada al artista.

Una habitación desde cuyas ventanas se puede apreciar la calle Largo Fellini y en la que el huésped podrá perderse en las creaciones de este genio gracias a la música, con la reproducción de las composiciones que Nino Rota ideó para sus películas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar