Debut de la pianista Zhu Xiao-Mei con las Variaciones Goldberg BWV 988 de Johann Sebastián Bach. (4/6, Teatro Colón, org.: Festivales Musicales).
F ue un recital balsámico el de esta pianista de Shangai, a la que se esperaba con expectativas por ser considerada una gran intérprete de una de las obras magnas para el teclado: las treinta Variaciones Goldberg. Con ellas hipnotizó a todos los presentes durante casi una hora y media, logrando abstraer a un público disperso y abrumado de sus preocupaciones cotidianas.
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Su biografía debe influir en su poderoso cimiento artístico y personal. De niña ya tocaba en la Radio y la TV de Pekín; a los diez años ingresa en la Escuela Nacional de Música para niños sobresalientes, pero viene la Revolución Cultural y la mandan por cinco años a un campo de concentración con trabajo forzado en Mongolia. La oportuna intervención de Isaac Stern, cuando filmó la película «De Mao a Mozart», le dio la chance de ir a los Estados Unidos. Ahora vive en París, es profesora del Conservatorio Nacional Superior de Música, graba discos y viaja por el mundo. Un verdadero ejemplo de voluntad. Sonoridad
Zhu Xiao-Mei abarca todo el universo sonoro de las Variaciones Goldberg, con un sonido apenas audible en el aria inicial, robusteciendo el rango después, cruzando las manos, tocando con una debajo de la otra, exponiendo con meridiana claridad y lógica los Cánones, al unísono en la tercera y aumentando hasta llegar a la novena en la Variación 27, con momentos que sólo podemos calificar como sublimes y despertando un interés y atención que no decayó ni por un segundo.
Fue un acierto de Festivales Musicales acercarnos una artista tan singular y de tantos quilates para honrar a Bach. El programa de la institución seguirá la «Pasión según San Juan» con la Camerata Bariloche, coro y solistas el 5 de julio en el Colón; y con «La Ofrenda Musical», el 7 de agosto en el Teatro Avenida.