8 de febrero 2005 - 00:00
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Una imagen de «Las tortugas pueden volar», película iraní que abre el festival marplatense (fue la ganadora del premio máximo en San Sebastián). Cuenta la historia de un grupo de chicos iraquíes los días previos a la invasión norteamericana
«Estamos sorprendidos, porque apenas pusimos la información en Internet, en dos días aparecieron 300 consultantes. Calculamos que concretarán la inscripción unos 200 compradores», comenta su director responsable, Gabriel Giandinoto. El único antecedente en la materia fue la sala de exposición y ventas que organizó el productor Rafael Cohen en 1997 para la segunda edición del festival en la época de Julio Maharbiz, cuando lo visitaron el entonces presidente Carlos Menem y el entonces mandamás de la MPPA, Jack Valenti. Sólo que ese fue un esfuerzo aislado, mientras que éste tiene como socios estratégicos al Programa Ibermedia, Intercomunication ASBL-Programa Al Invest, Recam, y la Fundación Export Ar.
También habrá un recital del acordeonista Raúl Barboza, coincidiendo con un nuevo registro de su pensamiento y obra, un recuerdo especial para Susana Campos, y el festejo de «Esperando la carroza», que cumple veinte años, con casi todo su elenco y equipo técnico en el escenario. Esta parece que Una imagen de «Las tortugas pueden volar », película iraní que abre el festival marplatense (fue la ganadora del premio máximo en San Sebastián). Cuenta la historia de un grupo de chicos iraquíes los días previos a la invasión norteamericana será la parte más emotiva del festival, pero lo más llamativo promete ser la mezcla de voces continentales por todas partes.
La sección América Latina S. XXI se expande a tres salas, con la presencia confirmada de los chilenos Andrés Wood (el exitoso «Machuca»), y Silvio Caiozzi (comedia «Cachimba»), el boliviano Marcos Loayza («Corazón de Jesús»), el mexicano Sergio Arau («Un día sin mexicanos», éxito hasta en EE.UU., donde transcurre la broma), el venezolano Jonathan Jacubovicz («Secuestro express», con Mia Maestro y Rubén Blades), el colombiano Sergio Cabrera («Perder es cuestión de método», comedia sobre la corrupción), y el brasilero Jayme Monjardim Matarazzo («Olga», drama histórico), aquí más conocido como el director de las telenovelas «El clon» y «Pantanal».
En palabras de uno de los organizadores, «el dream team» de la actual cinematografia latinoamericana, coronado con el peruano Francisco Lombardi como miembro del jurado oficial, donde también figuran el productor australiano Roger Lantos y el teórico español Román Gubern.
Al respecto, cabe agregar algunas precisiones, y un nuevo film, a la lista de competencia oficial ya anticipada hace un mes por este diario. Hasta ahora, participan «Vital» (Shinya Tsukamoto, Japón), el documental «Los tres estadios de la melancolía» (Pirjo Honkasalo, Finlandia), «El niño dormido» (Yasmine Kassari, Marruecos con Bélgica), «La mujer de Guilles» (Frédéric Fonteyne, Bélgica, con Francia y otros), «Casi hermanos» (Lucía Murat, Brasil, con Francia), «P.S.» (Dylan Kidd, EE.UU.), «Los que vuelven» (Robin Campillo, Francia), «Cuando llegue la primavera» (Ryu Jang-Ha, Corea del Sur), «Antares» (Gotz Spielmann, Austria), «Un hueco en mi corazón» (Lukas Moodyson, Suecia), y «Un año sin amor» (debutante Anahi Berneri, Argentina, sobre un enfermo de sida que se consuela con prácticas sadomasoquistas).
Queda por confirmar otra película extranjera, y la segunda argentina, que acaso sean de autoresmás conocidos, porque de toda esa lista, el público local solo reconoce a los directores de «Une relation pornographique» y «Fucking Amal», aquí estrenadas como «Una relación particular» y «Descubriendo el amor», al japonés Tsukamoto, los seguidores del cine de terror, y a Lucia Murat, los de La Mujer y el Cine.
Otra sección que se expande es Vitrina Argentina, que al parecer ahora saldrá de la sala de cine porno que le asignaron el año pasado, y que muchas veces rebasó. Allí van unas cincuenta nacionales, entre documentales de diversa clase, experimentales, contraculturales, y formalmente clásicas, desde las nuevas de Mercedes García Guevara («Tango, un giro extraño»), Raúl Perrone («Pajaritos»), y los saladillenses Junco-Midú (el drama de alcoholismo en la familia «Lo bueno de los otros»), y documentales de toda clase como «No tan nuestras», sobre la última batalla en las Malvinas, «Habitación disponible», «Los guardianes del ángel», sobre Aníbal Troilo, y «Paco Urondo, la palabra justa», al parecer una visión crítica de los Montoneros, hasta « Supermondo Trasho Desatado», «Plástico cruel», «Orgasmo», y otros disfrutes juveniles.
También para ellos la sección Cerca de lo Oscuro, casi enteramente dedicada al Extremo Oriente, con la trilogía «Infernal Affairs» (Wu jian dao), « Marabito», lo nuevo de Johnny To y Miike Takashi, y una retrospectiva del japonés Shinya Tsukamoto, el mismo que compite oficialmente con «Vital», y cuya presencia todavía no está confirmada.




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