15 de noviembre 2007 - 00:00
Film antibélico sin sermones a la Moore
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Aunque
bastante
hablado,
«Leones por
corderos» es
un film franco,
inteligente, con
una dosis
razonable de
corrección
política (para
ser de
Hollywood) y,
además, está
muy bien
actuado.
Por suerte, este film de ideas no deja que esa corrección -abundante, sin duda-inhiba los diálogos inteligentes, el ritmo cinematográfico, las buenas actuaciones y, dado el tema y la posición ideológica del director, productor e intérprete, una inteligente sucesión de planteos destinados a exponer la amplia gama de grises en medio de la realidad blanco y negro al estilo, digamos, de un Michael Moore.
En medio del debate, los que sufren la acción son los dos marines que protagonizan escenas de guerra con un despliegue visual estéticamente original y utratenso, sin caer en ninguno de los estereotipos ni la espectacularidad del género. Al contrario, el trabajo visual muestra al mejor Redford cineasta, jugando a un cine bélico de cámara en cierto punto comparable a los films de bajo presupuesto sobre la guerra de Corea que filmaban Sam Fuller o Anthony Mann.
En estas escenas es donde se luce el talento de uno de los grandes directores de fotografía del cine mundial de las últimas décadas, Philippe Rousellot, el de «Diva», «La Reina Margot» y «El Gran Pez».
Rousellot es ya un colaborador habitual de Redford, que en esta ocasión encontró el punto adecuado para fotografiar la guerra que uno sólo ha visto en la CNN, con realismo e imaginacion y el clima dramático y desesperanzado del caso, sin caer nunca en esteticismos artificiales. Igual que estas imágenes, la película es franca, equilibrada y no da respuestas a los interrogantes que plantea, lo que en medio de la hipocrecía actual quizá sea su mayor cualidad.



