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5 de junio 2026 - 16:39

Fito Páez despidió al Indio Solari y recordó el consejo que le cambió la mirada sobre una de sus canciones

El rosarino evocó una charla en los camarines de Cemento y definió al líder ricotero como una figura clave del rock argentino.

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Fito Páez despidió al Indio Solari con un mensaje cargado de admiración y una anécdota personal.

Fito Páez despidió al Indio Solari con un mensaje cargado de admiración y recordó una charla que mantuvo con el líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en los camarines de Cemento. La evocación del rosarino se sumó a las múltiples reacciones que generó la muerte de Carlos Alberto Solari, una de las figuras más influyentes del rock argentino.

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En un texto publicado este viernes tras conocerse la noticia, el músico rosarino sostuvo que con la partida del Indio se fue “el líder de una de las más importantes tribus argentinas”. En esa línea, describió el impacto colectivo que provoca la muerte de un referente de esas características y aseguró que, cuando fallece un “cacique”, se activa un proceso de duelo que mezcla ritos, angustia y sensación de abandono.

“Hoy murió un chamán”, expresó Páez, al despedir a Solari y dirigirse también a la “inmensa masa ricotera”, que durante décadas convirtió cada aparición del cantante en un acontecimiento popular y cultural.

Embed - Fito Paez en Instagram: "Chau Indio! Se fue el líder de una de las más importantes tribus argentinas. Cuando fallece un cacique se activa de inmediato un proceso profundo que combina el duelo colectivo, ritos espirituales y la transición de poder. Se genera un desconcierto y una sensación de abandono en su pueblo. Una fuerte angustia. La muerte de un chaman de esta naturaleza, la de un líder que intento iluminar a su comunidad produce un inmenso vacío. “Todas las muertes son tristes”, decía Charles Bukowski, y esta sí que lo es para la inmensa masa ricotera. El legado de Solari se ira leyendo en el tiempo y en los efectos de su obra sobre su comunidad, la música y poética argentina. Tuvimos un solo encuentro en los camarines de Cemento sobre los finales del año 1988. Allí el me alecciono como un hermano mayor sobre una canción que él consideraba que yo había maltratado públicamente y tuvo precisión cartesiana aquella observación de orden amoroso. Recuerdo esta escena como la irrupción de un desconocido revelándome suavemente una dura verdad de mi vida. Me instaba a una definitiva reparación de aquella pieza en la que venía a ofrecer mi corazón. Si que era un ser magnético y de un profundo carisma. Se fue uno de nuestro bando: la convulsionada, salvaje y siempre exótica e imprevisible cultura rock. Un profundo abrazo de amor a familiares y amiguxs. Casa Páez."

El recuerdo de Fito Páez con el Indio Solari en Cemento

Aunque compartieron época, profesión y parte del público del rock argentino, Fito Páez contó que tuvo un solo encuentro directo con el Indio Solari. Fue hacia fines de 1988, en los camarines de Cemento, el histórico reducto porteño vinculado a buena parte de la escena musical de aquellos años.

Según recordó el rosarino, aquella conversación quedó marcada por una observación que Solari le hizo sobre “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, una de las canciones más emblemáticas de su carrera. El tema había sido incluido en Giros en 1985 y rápidamente se transformó en un himno popular, pero Páez atravesaba entonces una relación conflictiva con esa composición.

Luego del asesinato de su abuela y de su tía en Rosario, ocurrido en 1986, el músico había dejado de interpretar la canción. Sentía que el mundo había sido demasiado cruel frente a aquella idea de entrega y esperanza, y empezó a tomar distancia de una obra que ya formaba parte del repertorio sentimental de varias generaciones.

El consejo del Indio que marcó a Fito Páez

En ese contexto, Solari le hizo una advertencia que Páez recordó como una enseñanza definitiva. El Indio, según reconstruyó el músico, le señaló que no estaba bien hablar de esa manera de una canción tan valiosa y lo invitó a reconsiderar el lugar que ocupaba dentro de su propia obra.

“Man, no está bien esto que estás diciendo del tema”, le habría dicho Solari. Luego agregó que se trataba de una canción “muy hermosa” y que debía valorar lo que había escrito. Para Páez, aquella intervención tuvo el peso de una revelación: le permitió tomar distancia de su enojo y recuperar la dimensión artística y emocional de una pieza que había intentado negar.

El propio Fito ya había contado esa anécdota años atrás en La Peña de Morfi, donde explicó que el comentario del Indio le dio perspectiva sobre el valor de la canción y de sus palabras. “No podía andar por la vida pisoteando lo que había escrito hacía muy pocos años”, reflexionó entonces.

En su despedida, Páez también ubicó a Solari como parte de una misma tradición cultural: la del rock argentino entendido como un territorio convulsionado, salvaje e imprevisible. Para el rosarino, la muerte del Indio no representa solo la pérdida de un músico, sino la de una figura que supo encarnar una forma singular de liderazgo artístico y popular.

La relación entre ambos no fue cercana en términos personales, pero ese único cruce en Cemento quedó instalado como un episodio decisivo. En la mirada de Fito, Solari fue capaz de decir lo necesario sin herir, con una mezcla de lucidez, afecto y autoridad simbólica.

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