Florencia - La monumental obra de Plautilla Nelli, una de las primeras artistas reconocidas del Renacimiento, fue expuesta recientemente al público luego de ser restaurada por la asociación integrada por mujeres Advancing Women Artists (AWA).
Florencia saca a la luz "Última Cena", pintada por una mujer
El Renacimiento contó con numerosas artistas femeninas, pero la historia las sepultó.
-
Un cruce entre la danza y mundos tan distintos que van de Tchaikovsky a María Elena Walsh
-
Un Poco de Ruido llega al Estadio Vélez: cómo y dónde comprar las entradas
Última cena. Plautilla Nelli es la artista, contemporánea de Leonardo da Vinci, que pintó esta obra.
“La Última Cena”, un gran cuadro de 7 metros de largo y “gran complejidad” con el mismo motivo de la obra de Leonardo da Vinci (pero menos fama), fue expuesta en el Museo de Santa María Novella, de Florencia, tras pasar siglos oculto en el refectorio de un monasterio dominico, explicó la directora de AWA, Linda Falcone.
Sor Plautilla pasó su vida entre los muros de un convento, y aprendió a pintar de forma autodidacta, pero aun así “se atrevió” a realizar una “Última Cena” que solo creaban los hombres “en el punto álgido de su carrera para demostrar su maestría”, explicó Falcone.
La obra dio a luz tras cuatro años de trabajo, con un exiguo presupuesto de sólo 220 000 euros que llegaron a AWA a través de donaciones individuales, ya que deficientes restauraciones anteriores y un pésimo estado de conservación lo habían “perjudicado gravemente”, señaló la restauradora Rosella Lari.
Gracias a la restauración en la “Ultima Cena” se pueden apreciar detalles antes ocultos, como una “descripción anatómica muy atenta”, que se observa en unas manos perfectamente definidas, lo que cobra más valor aún ya que Nelli, como mujer, nunca pudo estudiar anatomía como los demás artistas.
La pintora representó en su obra el momento en el que Jesús revela que Judas lo ha traicionado, y de esta manera que puede mostrar “la reacción emotiva de cada santo”, y alejarse de una representación estática, señaló Falcone.
Según Lari, la religiosa florentina probablemente se había inspirado en representaciones de la Última Cena más famosa de todas, la de Leonardo da Vinci, pero la de Nelli tiene características propias, como un papel central de Judas, sentado frente a Jesús, o una detallista naturaleza muerta a lo largo de toda la mesa.
Si bien Nelli, como tantas otras artistas, ha caído en el olvido en los últimos cien años, en el siglo XVI tenía una gran fama, y el célebre historiador contemporáneo a su tiempo, Giorgio Vasari, contaba que “en las casas de los caballeros en toda Florencia hay tantas imágenes, que sería tedioso intentar hablar de todos ellas”.
“Era una persona extraordinaria, una maestra de pintoras y una mujer muy fuerte y decidida”, asegura Falconi, quien destaca que Nelli, “sin estudios de anatomía, no solamente pinta a un hombre, sino a trece, y en una composición bastante complicada”.
Para AWA, rescatar el patrimonio artístico creado por mujeres no es importante solo desde un punto de vista cultural, sino también social: sirve para “comprender mejor el contexto de lo que significaba ser mujer y artista en el Renacimiento”.
Los estudios feministas italianos reclaman un examen similar para la música renacentista, ya que existen varias compositoras de talento, como Paola Massarenghi, Maddalena Casulana y Vittoria Aleotti, hoy olvidadas.



Dejá tu comentario