20 de diciembre 2001 - 00:00

Gran negocio y patrimonio vital

Con mínimas diferencias, desde distintos sectores, la consigna es potenciar un rubro que puede ser un fuerte aporte a la economía del país.

GUSTAVO LOPEZ
(Titular del COMFER)
«Desde el COMFER apruebo totalmente el interrogante sobre la norma de TV digital para nuestro país. Y me parece muy importante dejar claro que cuando la TV analógica se convierta en digital, no se pueden rifar las ondas radioeléctricas liberadas por ese cambio. Nadie puede regalar el patrimonio nacional.Y hay que evitar los regalos de frecuencias radio-eléctricas otorgadas por el gobierno anterior.»

Como titular del COMFER, Gustavo López tiene una misión doblemente compleja. Ordenar el caos de la TV actual por un lado, y por otro intentar actualizar un organismo nunca democratizado en su contenido ni actualizado en lo técnico. «Todo monopolio de medios automáticamente querría quedarse con todos los canales que se subdividen de una sola frecuencia digital -pueden ser 4 ó más según el standard elegido-. Es un tema que se discutirá con todo el gobierno, pero en el que tengo una idea personal total-mente definida: no podemos permitir que un canal diga que puede aprovechar todos los sub-canales que se desprenden de su nueva onda digital. A lo sumo podría tener la prioridad para comercializarlos, pero pagando el canon correspondiente por cada señal que administre.» Entrevistado por este diario, López no pudo dar precisiones sobre el valor del espectro radioeléctrico que actualmente utilizan los canales de TV por aire de todo el país.

GERMAN KAMMERATH
(Ex secretario de Comunicaciones durante el gobierno de Carlos Menem, actual intendente de Córdoba)
«Tres años atrás, la Argentina tomó la punta en un tema tan sensible como la televisión digital. Intentamos no volver a repetir el error de cuando se eligió el Pal N como norma de TV color. Sigo pensando que en ese momento la elección del ATSC norteamericano fue acertada.»

El decreto que imponía la norma ATSC (el sistema norteamericano de DTV de alta definición, fuertemente resistido por cientos de canales estadounidenses) no daba tiempo a tests técnicos intensivos ni respetaba los acuerdos con los países del Mercosur, lo que no impidió la aceptación inmediata por parte de canales como Ar-tear y Telefé, que en cuestión de horas ya estaban invirtiendo en equipos experimentales esenciales para aprovechar las señales digitales cedidas como préstamo por el gobierno.

«La idea era apostar a una experimentación que no se aprovechó. El gobierno actual perdió la oportunidad de potenciar un rubro de la economía que es tan importante como el petróleo. Estoy convencido de que la televisión digital de alta definición es el futuro, y lamento que nuestro país no siga avanzando en esa dirección».

Kammerath planteó su disconformidad con la gestión de su sucesor Henoch Aguiar: «Desaprovecha las posibilidades del negocio de las telecomunicaciones», dijo. Desde el gobierno actual se ha acusado a Kammerath de irregularidades en la cesión de frecuencias del espectro radioeléctrico, cuyo valor, según el funcionario peronista «no es el tema mas importante, creo que el espectro radioeléctrico nacional tiene un valor relativo».

ADRIAN COSTOYA
(Director de tecnología de la firma Metrovisión)
En 1998, luego del anuncio de la elección de la norma ATSC para la TV digital argentina, este diario entrevistó al jefe técnico de una de las principales empresas de postproducción de nuestro medio. En esa charla,
Adrián Costoya comentó el rumor acerca de que el apuro estadounidense por desalojar los canales analógicos pasándoles a señales digitales respondía a la necesidad de liberar espectro radioeléctrico para renegociarlo con empresas de telecomunicaciones.

Tres años más tarde, la teoría que profetizó Costoya es un hecho: superando todas las apuestas, este año el presidente Bush aseguró que ese espectro no debería negociarse por menos de 200 mil millones de dólares. En un tema tan técnico y complejo como el de la TV digital, Costoya aporta datos concretos. «En estos tres años, casi ni tuvimos demanda de servicios para HDTV. De todos modos en Metrovisión. como una inversión de resguardo a futuro, instalamos un nuevo sistema de ruteo de TV digital, no en HDTV sino en TV digital standard, sistema con el que venimos trabajando desde hace tiempo. La TV digital de alta definición es inaccesible para los consumidores, por lo no permite que ningún broadcaster esté interesado en apostar en serio a eso. En este sentido el ejemplo estadounidense es un indicador poderoso: no hay interés en el consumidor, porque los costos son muy altos».

Costoya señaló también que «además, el HDTV plantea un problema hogareño: si bien hay distintas teorías al respecto, no hay duda de que el televidente debe ubicarse a una distancia del televisor mucho mayor que la de otro receptor. Con un monitor de los más pequeños de HDTV, el espectador debe ubicarse a unos 4 metros de la pantalla, y con uno mayor mucho más lejos. Yo siempre hago el chiste de que es la inversa de los celulares o las agendas electrónicas: por más que hagan los botones más chiquitos, el tamaño del dedo humano no disminuye. Del mismo modo, pueden hacer pantallas gigantes, pero el living de mi casa sigue teniendo el mismo tamaño».

Con respecto a la industria, en nuestro país la señal también es clara:
«cuando hace 3 años se anunció la elección de la TV digital de alta definición, la decisión estuvo acompañada por la aparición de una empresa de servicios HDTV que decidió hacer punta en la materia. Y hoy sigue siendo la única que hace punta, lo que da una buena idea de la situación. Creo que por un buen tiempo nos vamos a quedar tranquilos donde estamos», concluyó.

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