13 de noviembre 2001 - 00:00
Hollywood y Washington unieron sus estrategias
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HBO Max estrenó la película peor puntuada de una saga que traumó a millones de espectadores
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La intimidad como territorio de descubrimiento
Jack Valenti
Casi todos los estudios principales y las cadenas de TV estuvieron presentes en la reunión de una hora y media que tuvo lugar en el Peninsula Hotel de Beverly Hills, al igual que los Sindicatos de Actores, Directores y Guionistas, con excepción de Warner Bros y Miramax (estudios que, aunque manifestaron su apoyo, no enviaron representantes). Una futura reunión podría tener lugar en la Casa Blanca en los próximos días, a partir del pedido de asistencia que realizó George W. Bush la semana pasada.
Papel
Rove recordó en la reunión el papel fundamental que le cupo a la industria del cine en la Segunda Guerra Mundial, y mencionó películas que contribuyeron a formar la conciencia nacional en tiempos de guerra como «Confesiones de un espía nazi».
En su exposición, Rove puntualizó varios factores que, según el gobierno, deberían tenerse presente en Hollywood en estos días: 1)La guerra es contra el terrorismo, no contra el Islam; 2)la industria del cine tiene la oportunidad de convocar a los norteamericanos al servicio activo en estos esfuerzos; 3)los ciudadanos tienen la obligación de apoyar a las tropas y a sus familiares; 4) los ataques del 11 de septiembre fueron un atentado mundial, que requiere una respuesta mundial; 5) la guerra es una guerra contra el mal; 6) los chicos y sus familiares necesitan tranquilizarse; 7) la propaganda no debe iniciarse.
Para la mayor parte de los participantes, los directores, guionistas, actores y productores, y no sólo los jefes de estudio y de las cadenas de TV, deben estar convencidos de la importancia que tiene el espectáculo en la comunicación del mensaje contra el terrorismo.
La relación amistosa entre Bush y Hollywood es políticamente ventajosa para el show business, opinó «Variety». En estas circunstancias, así como la Casa Blanca se involucra en el know-how del negocio del espectáculo, Hollywood se acredita un enorme capital político en Washington.
La reunión del domingo también se ocupó de la música, y de los materiales que se difunden por radio. La presencia en la reunión de la presidente de la Cámara Fonográfica, Hilary Rosen en la reunión, fue un claro testimonio de esa voluntad.
Escenario
Esta reunión, que habría sido inimaginable un año atrás, cuando Valenti y los estudios entraron en colisión con la Casa Blanca por la difusión de contenidos violentos en la televisión, al igual que por el corte demócrata de los principales representantes de la industria del espectáculo y sus claros ataques a Bush durante la pasada campaña presidencial, tuvo un buen inicio anteayer. «Es la primera vez que la Casa Blanca pide una mano, y la primera vez que se la damos», comentó un ejecutivo de una «major». «La industria del cine es capaz de producir películas muy contundentes a los fines de lo que espera en este momento la nación», agregó.
Valenti, por su parte, dijo más de una vez que esta reunión fue «el principio del principio». «Una de las finalidades que debemos conseguir es dejar claro a los millones de musulmanes en el mundo que este no es un ataque contra su comunidad sino sobre aquellos individuos que asesinan inocentes», resumió Valenti a la prensa.
Al mismo tiempo, varios asistentes coincidieron en que el cónclave transcurrió en un clima de enorme cooperación, y que se evidenciaba la actitud dde Hollywood de tener la iniciativa en el tema de los contenidos antes que ser dirigida por Washington para eso.
«Se desplegaron muchas ideas que tendían a demostar que ya hay varios proyectos en preparación, sin necesidad de que la Casa Blanca pueda hacer sugerencias sobre qué películas sería conveniente producir en estos tiempos», comentó el mismo ejecutivo.




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