«Home»

Espectáculos

«Home» (Francia-Suiza-Bélgica, 2008, habl. en francés). Dir.: U. Meier. Guión: U. Meier, A. Jaccoud, R. Valbrunne, G. Taurand, A. Winocour. Int.: I. Huppert, O. Gourmet, K. Mottet Klein, M. Budd, A. Leroux.

Curiosa fábula sobre una familia no muy normal

Ganadora de los premios a mejor actriz, Isabelle Huppert, y mejor dirección de fotografía, Agnés Godard, en Mar del Plata y otros festivales, he aquí una extraña fábula, bien armada, de creciente enrarecimiento y ambigua moraleja, sobre una familia obligada a enfrentar indeseados cambios en su vida.

Pocos intérpretes, una casa de las afueras, junto a la ruta, y, esto es inicialmente lo bueno, la ruta todavía no está habilitada. La hicieron hace diez años, pero nunca entró en funcionamiento, así que la usan para jugar a cualquier hora, dejan las cosas tiradas sin problemas, no se sienten observados ni siquiera de paso, el aire es puro. Hasta que un día, toda esa arcadia se termina. Llegan los obreros, ajustan el vallado, pasa un auto, otro, en poco tiempo el tránsito se hace constante, atronador, y agotador.

Para mayor molestia, el trabajo del hombre, la escuela de los chicos, y el almacén quedan «cruzando la ruta». ¡Pero cerca no hay ningún cruce! Las soluciones son, por decir lo mínimo, incómodas, salvo cuando un accidente detiene todo el tránsito, y la familia cruza por entre los autos, muy cómoda y tranquila, para hacer un picnic en el campito de enfrente. Sin embargo, el buen humor va mermando. La situación se hace agobiante. Y a esta altura, confesemos algo que se sospecha casi de entrada: esa familia no es demasiado normal. Aparte de feos, ajados, ridículos, y un tantito vulgares, vale decir, aparte de lucir como gente común, sus miembros parecen cada vez más necesitados de una buena terapia, además de vacaciones, mudanza, o unas paredes verdaderamente aislantes, que reduzcan el sonido contínuo de los autos, el miedo a la contaminación, a un accidente, o incluso al peligro de la tentación: esa hija mayor siempre tomando sol, al alcance de cualquier automovilista que logre detenerse, puede ser el comienzo de la disolución familiar.

Esto no se parece a «Week End», «El embotellamiento», ni ninguna otra película de rutas atosigadas. Esto es una variante francesa de «El castillo de la pureza».

No agregamos más. El cuento puede verse como una propuesta de reflexión, o de metáfora, sobre la relación del hombre con el mundo moderno, la capacidad o habilidad para aceptar, rechazar, o esquivar los cambios, la obligada salida al mundo exterior de todos y cada uno, etcétera. Asunto algo artificioso, incómodo, bien armado, terminado de modo inquietante, y bien actuado por Isabelle Huppert, Olivier Gourmet, y tres criaturas que pueden hacer carrera, significa el debut en el largo de la suiza Ursula Meier, una cortometrajista de renombre. Todavía no se para el mundo por ella, pero por su primera película ha sido capaz de parar y reordenar el tránsito de toda una ruta de Lorena. Mujer interesante.
P.S.

Dejá tu comentario