Imagen del Proyecto Feria de Milán, importante muestra que abrirá el jueves (día de inicio
de la X Bienal de Arquitectura de Buenos Aires) Pier Paolo Maggiora, uno de sus autores.
A veinte años de la primera edición en 1985, la Bienal de Arquitectura de Buenos Aires, celebrará su décimo encuentro que ha sido un foro de comunicación entre arquitectos de todas las latitudes. Entre las muestras más importantes está el Proyecto Feria de Milán, que es una urbanización sobre la vieja zona que alojaba las exposiciones. Ese proyecto se presentará en veinte televisores de plasma. Vendrá a Buenos Aires el primer día de la Bienal Pier Paolo Maggiora, coordinador y autor de la obras de arquitectura con Zaha Hadid, Arata Isozaki y Daniel Libeskind.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Se mostrarán grandes proyectos a través del «Archi-Word-Channel» dirigido por Giorgio Scianca, el primer Canal Mundial de Televisión de Torino, que comenzó con el Congreso de la UIA en Estambul, y continuará con la Bienal de Buenos Aires.
La otras exposiciones serán los Frentes Costeros Internacionales, Génova, Bilbao, Alejandría, Venecia, Seúl, Shangai. De Latinoamérica, los Waterfronts de Río de Janeiro, Valparaíso, Santa Fe, Neuquén, Rosario y Ushuaia. Se presentarán, además, los premios y los mejores proyectos de tres concursos: Grandes ideas en pequeño formato (Universidad de Palermo); Diseño y Joyas, para arquitectos y diseñadores (Giovanna di Firenze); y Fotografías de arquitectura catalana en Buenos Aires.
También se expondrán obras de los arquitectos, Richard England de Malta, y Abraham Zabludovsky de México. Entre los cuarenta grandes nombres que llegan del exterior a Buenos Aires, se debe destacar a Mario Botta (Suiza); a nuestro César Pelli, que reside en EE.UU.; al brasileño Ruy Ohtake; Adrián Fainsilber (Francia); Laureano Forero de Colombia y Mario Bellini, diseñador de Olivetti durante los primeros veinte años de su profesión, y luego reconocido arquitecto internacional.
También vendrá a Buenos Aires, a raíz de la colaboración del Casal de Cataluña local, el prestigioso profesional Oriol Bohigas, uno de los grandes nombres del siglo XX en España y el mundo, que hablará el jueves en el Auditorio del Centro Borges. Su primera visita a la Argentina fue hace tres décadas, en 1974. Lo habíamos conocido en los Encuentros de Pamplona durante la época de Francisco Franco. Las obras de los argentinos que se habían llevado a esa reunión se rompieron cuando se cayó un gran inflable que había diseñado Oriol para cubrir la plaza principal. El Equipo Crónica -esto sucedió en 1972-, encabezó una manifestación contra los Huarte, patrocinadores del concurso y autores de la autopista porteña 25 de Mayo. La segunda visita, por invitación del CAYC, fue en 1979. Desde entonces, Oriol ha venido al país a varias Bienales donde sus palabras han convocado siempre a vastos auditorios del país. Bohigas estudió en la Escuela de Arquitecturade Barcelona, su ciudad natal, abrió allí su estudio junto a Josep Martorell y David Mackay (1933), formando una sociedad que se mantuvo hasta el día de hoy: MBM. Catedrático y luego decano de la Escuela (a la que llegaba en moto) fue asesor de Urbanismo del Municipio de Barcelona. También presidente de la Fundación Joan Miró -diseñada por Joseph Luis Sert-, entre 1981 y 1988; y presidente de la Editorial Edicions 62, desde 1975 hasta 1999. Historiador y teórico de arquitectura, ha publicado media docena de libros y numerosos ensayos y artículos sobre su especialidad, España y otros países de Europa, en Estados Unidos y América latina.
Entre sus obras, es bueno recordar el Conjunto-Residencial Escorial (1962), Casa Meridiana (1965), Escuela Thau (1975), Edificio Eduard Conde (1979), Parc de la Creueta del Coll (1987), la Villa Olímpica de Barcelona (1992), diseñada con sus socios Martorell y Mackay, El Pabellón del Futuro en la Expo Mundial de Sevilla (1992), El Palau Nou (1993), la sede de la Universidad Pompeu Fabra (2001) y El Corte Inglés (2004).
En 1991 fue nombrado regidor de cultura. Inspirador de la política urbanística llevada a cabo por el Ayuntamiento, su intervención ha sido decisiva en los proyectos desarrollados para los Juegos Olímpicos de 1992. Lugares desde los que trató de impulsar su concepción de la arquitectura como una disciplina funcional pero socialmente integradora que prioriza la renovación y los nuevos usos de zonas urbanas existentes, antes que la construcción de otras nuevas. «Más que hablar de la ciudad del futuro, habría que hablar del futuro de las ciudades», ha dicho Bohigas; y propuso recordar que el hecho fundamental de una ciudad es el conflicto y la diversidad, que incluyen necesariamente un componente de participación. En su libro «Contra la incontinencia urbana», Bohigas reunió sus observaciones sobre la situación actual de la arquitectura y del urbanismo. Para él los políticos deben definir sus propuestas para las ciudades y es su función «potenciar los aspectos positivos», evitando el despilfarro económico y social de la ocupación del suelo que provoca el surgimiento de «ghetos» basados en elitismos de las clases más pudientes. Cuestiona la arquitectura que no ha tenido en cuenta la morfología ni la identidad de las ciudades.
En el año 1999, Bohigas recibió el Premio Ciutat de Barcelona. Admirador de la Argentina, Bohigas se declara «enamorado del centro de Buenos Aires», única ciudad del mundo donde «es posible cenar, comprar libros, invadir las tertulias privadas y bailar rock o folklore a las cuatro de la madrugada, sin tener ninguna sensación de inoportunidad», según escribe en su libro de memorias «Desde los años inciertos». Allí dice también: «La otra cosa que sorprende de Buenos Aires y de toda la Argentina, es la calidad de su arquitectura, la cual, sin embargo, es muy poco conocida en Europa».
Dejá tu comentario