21 de enero 2003 - 00:00

"In&Out": para ir con mente abierta

«In&Out». Por Dosaxos2. Idea, música, dirección y producción general: Damián Nisenson y Sergio Dawi. Dir. Actoral: José María López. (Sala Contemporánea, Centro Cultural Recoleta; de jueves a domingos).

Necesariamente, para disfrutar de «In&Out», la nueva propuesta de Dosaxos2, hay que llegar con la mente muy abierta y sin ningún prejuicio respecto de lo que son las reglas del espectáculo convencional.

Damián Nisenson
y Sergio Dawi -ambos compositores, arregladores y saxofonistas de sólida formación y jugoso currículum, sobre todo en el rock argentino-no se suben al escenario para ofrecer un recital de temas instrumentales, ni una obra de teatro con comienzo, desarrollo y final. Porque ni siquiera hay un escenario a la italiana que los espectadores miran de frente y en el que está bien claro el límite entre los artistas y el público.

La Sala Contemporánea del Centro Cultural Recoleta está armada con una suerte de escenario periférico en el que ambos músicos-actores deambulan, disfrazados de astronautas decadentes -que podrían verse también como obreros de la construcción de trajes plateados y zapatos con plataformas-, haciendo músicas de su cosecha y representando los roles de dos lunáticos desorbitados que no abren la boca en ningún momento para decir textos.

Se supone, basándose en el original y muy extenso programa de mano, que estamos ubicados en el futuro, con un hombre que ha perdido muchas de sus esencias y está tratando de reconstruirse artificialmente. Pero, viendo lo que sucede luego en el espectáculo, la relación con el programa es lejana y, por cierto, no influye en la manera de ver el show.

Visualmente, «In&Out» es muy entretenido. Nisenson y Dawi cambian permanentemente de saxos -del soprano al barítono-, interactúan con un muñeco inflable que emite sonidos al golpearlo con pelotitas de colores -escena en la que participa activamente el público ubicado cerca de ellos-, utilizan sonidos pregrabados y saxos midi, y hasta juegan con dos saxos «informales» -uno asemejando a una trompeta y otro a un trombón a vara-.

Lo que suena, a lo largo de poco más de una hora, es una sucesión de melodías o de climas sonoros, con más o menos marcación rítmica, con mayor o menor cercanía a la escala tonal occidental. Pero hay muy pocas referencias concretas -una base de chacarera, una canción de discoteca que sirve como leit motiva lo conocido.

La única manera de disfrutar de
«In&Out» es sabiendo que se trata de algo diferente, yendo a divertirse sin hacerse muchos planteos formales, disponiéndose a dejarse atrapar por los artistas, y liberándose de establecer comparaciones con otros espectáculos vistos antes. Y no es casual que sean los más jóvenes los que se enganchan mejor y los que se niegan a dejar la sala una vez concluido.

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