«Encarnación» de y por M. Farriols. (Paseo La Plaza, Espacio Colette) Piano: V. Bellini. Dir. vocal: N. Amato. Dir. actoral: A. Allué. Dis. vest.: E.G. Zamora. Dis. de ilum.: R. Traferri.
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La ilusión de casarse de blanco, una costumbre que ha logrado sobrevivir contra todo pronóstico, revela la supervivencia de ciertos mandatos ancestrales destinados a promover al matrimonio como la más feliz de las realizaciones humanas. Claro que para Encarnación (el personaje creado por Mercedes Farriols) la tan idealizada armonía conyugal no es más que una broma macabra, considerando que su amado Pedrito se ha convertido en un marido golpeador.
Entre tango y tango («El día que me quieras», «Nostalgias», «El último café», entre otros) la mujer va narrando, primero con humor y luego con indisimulada desesperación, algunos episodios de su vida de casada. Expone los hechos sin profundizar en el tema, pero es obvio que tanto desgaste físico y emocional contribuye a que por fin diga basta y se anime a liberarse de cirtas premisas que parecían inamovibles, del estilo: «yo había nacido para atenderlo», «la culpa es mía» o «algo habrás hecho para que te pegue».
La intérprete hace su entrada entre el público vestida de blanco y llena de adornos y encajes. Pero enseguida se percibe que su atuendo no es más que una siniestra caricatura del tradicional traje de novia; ya que entre otras cosas, los apliques que ella luce en distintas partes del cuerpo son vendajes de yeso. Su aspecto resulta impactante, pero lamentablemente en lugar de capitalizarlo en función del personaje, la actriz prefiere demorar su ingreso al escenario y dedicarse a dialogar con el público, intercambiando chistes y comentarios que no aportan nada al espectáculo.
Pero una vez superada esta rutina de presentación, Farriols logra adueñarse de su personaje imprimiéndole humanidad y calidez. Muy sutilmente propone un llamado de atención sobre este problema del que son víctimas miles de mujeres, aún en sociedades del primer mundo. Esta es una de las razones también por las que ha sido invitada a participar, el año que viene, del Día Internacional de la Mujer organizado por la Universidad Vasca (España).
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