12 de marzo 2002 - 00:00

La Filarmónica mantiene nivel

Mario de Rose
Mario de Rose
Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, director: Mario de Rose. Obras de: Verdi, Puccini, Bizet y Tchaicovsky. (9/3, Facultad de Derecho).

Los músicos de la Filarmónica cobran puntualmente sus sueldos, además se ha hecho una extensión de los contratos hasta que lleguen los demorados concursos. Pero al no tener el Colón presupuesto aprobado, se encuentran con el problema de no poder invitar a solistas y directores para animar sus funciones. La semana pasada se hizo una colecta entre los músicos para pagarle al transportista de los instrumentos. Esta situación fue explicada al público por la concertino de la orquesta, al tiempo que reafirmaba la voluntad de cumplir con el público, que desbordaba el amplio auditorio.

El ascendente director Mario de Rose hizo una labor auténticamente profesional; y según parece, tiene una férrea voluntad de trabajo, puesto que esa misma tarde había dirigido un concierto con la Banda Sinfónica Municipal y se lo encuentra con frecuencia en las óperas «underground». En esta ocasión reivindicó su pasión por la ópera y se consagró como conductor de una obra clave del sinfonismo romántico. Fue en la Sinfonía N° 5 de Tchaicovsky en la que logró un ajustado «balance» y buen rendimiento en la compleja escritura para los bronces. Músicos y director fueron contundentes en la Obertura del «Nabucco» de Verdi; con rítmica ajustada y lograda atmósfera hicieron las Suite N° 1 de la ópera «Carmen» de Bizet, donde se lució Claudio Barile en un espléndido solo de flauta.

Tal vez no lo hayan advertido los filarmónicos, puesto que estaban concentrados cada uno en su labor, pero el gran momento de la noche lo consiguieron con el Interludio de «Manón Lescaut», una de la páginas maestras de Giácomo Puccini. El discurso inicial de los violoncellos con las violas dieron una tonalidad mate que enmarcó la bella melodía expuesta con elevado «pathos» por el resto de las cuerdas en perfecta afinación y unidad tímbrica. Fue de lamentar la brevedad de esta partitura, puesto que fue uno de esos momentos que a uno le gustaría prolongar en el tiempo y en el espacio.

La orquesta se vuelve a presentar en el mismo ámbito el próximo sábado 16 a las 20.30.

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