Vassili Grossman fue un ruso devoto del comunismo hasta que, como periodista de "Estrella Roja", pudo comparar en directo los campos de concentración nazis con los de los soviéticos. Su ideología se desmoronó. Encontró semejanzas entre las dos dictaduras, y desde esa perspectiva escribió la novela "Vida y destino", que se convirtió en un clásico de la denuncia de los totalitarismos. Editada hace 20 años en español, por Seix Barral, "Vida y destino" está absolutamente agotada y resulta inhallable. Esta nota recorre los avatares de esa novela que milagrosamente se salvo de ser destruida por la KGB.
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