12 de noviembre 2001 - 00:00

Llevan al cine novela sobre líder falangista

Javier Cercas
Javier Cercas
Barcelona - Considerada en amplios sectores de la cultura como la novela revelación del año en España, «Soldado de Salamina», de Javier Cercas, será llevada al cine bajo la dirección de David Trueba.

La novela de Cercas, que trata de «una historia ocultada que recién ahora podía cobrar memoria», según su autor, se ha convertido en un notable fenómeno editorial. Desde su publicación en España, en marzo pasado, lleva vendidas 12 ediciones y más de 100 mil ejemplares. Luego del deslumbrado elogio que escribiera comentando «Soldado de Salamina» Mario Vargas Llosa, la novela inició una irrefrenable carrera internacional en la Feria de Francfort. Ya ha sido contratada por editoriales de Gran Bretaña, Francia, Italia, Portugal, Alemania, Yugoslavia y Holanda, y la negocian desde Dinamarca, Noruega, Suecia, Brasil, los Estados Unidos y Canadá.

El cineasta David Trueba, que realizó recientemente «Obra maestra» y «La buena vida», y fue guionista para su hermano, Fernando Trueba, en «La niña de tus ojos» y «Two much», y para Alex de la Iglesia en «Perdita Durango», se encuentra estos días en Girona trabajando junto con su equipo en la localización de los escenarios donde se desarrolla esta ficción histórica sobre el frustrado fusilamiento del escritor e ideólogo falangista Rafael Sánchez Mazas, que cubrió como periodista y admirador La Marcha sobre Roma de Mussolini, fue amigo de José Antonio Primo de Rivera y militante extremista creador de los símbolos de La Falange, personaje que encarnará Ramón Fontserè, de Els Joglars. La película es una producción de Andrés Vicente Gómez, de Lolafilms.

David Trueba
comenzó a trabajar en la adaptación de la novela de Javier Cercas un par de meses atrás y en varias ocasiones ha visitado al escritor de Girona para intercambiar opiniones y consultarle sobre el guión de «Soldado de Salamina».

• Rodaje

La película, cuyo rodaje comenzará la próxima primavera, se filmará en los escenarios naturales donde Cercas sitúa la acción, que está fijada en la etapa final de la Guerra Civil Española. Entre ellos está la ciudad de Girona, el antiguo internado del Cullell y sus alrededores, unas masías de la zona de Cornellà de Terri y alguna localidad del sur de Francia. En la ciudad de Girona se filmarán algunas escenas de la película. Uno de los escenarios ya elegidos es el café Le Bistrot.

El cambio más llamativo respecto a la novela que ofrecerá esta adaptación de «Soldado de Salamina» reside en el narrador. Fue ese personaje, una especie de álter ego de Cercas, un periodista que se enfrenta a sus pasiones y a su vocación al tener que investi gar sobre un olvidado, y fundamental, propulsor del falangismo, el sector de la obra que deslumbró a Vargas Llosa, porque «la historia del escritor contamina de energía la historia del líder falangista».

En el filme, la figura del escritor y periodista será una mujer que también trabaja en la Universitat de Girona, papel que muy probablemente correrá a cargo de
Victoria Abril.

Estructurada en tres bloques, la novela de
Javier Cercas incluye sucesivos saltos atrás, desde el frustrado fusilamiento de Sánchez Mazas hasta etapas posteriores, en el franquismo. Para algunas de esas secuencias, David Trueba utilizará imágenes documentales. Dentro del tono realidad-ficción que impera en la novela, estas escenas documentales se filmarán en blanco y negro al estilo que Woody Allen utilizó en «Zelig».

El pintor, dibujante y diseñador gráfico
Carles Fontserè encarnará a Miralles, el anciano republicano recluido en un asilo geriátrico francés y que pudo ser el miliciano que perdonó la vida a Sánchez Mazas, dato que en la novela Javier Cercas deja voluntariamente en la ambigüedad. El artista barcelonés, de envidiable vitalidad a sus 85 años, estuvo dudando en asumir el papel. «Pero David Trueba es muy persuasivo y prácticamente ya ha aceptado», dijo la esposa de Fontserè. Hombre de ideología libertaria e independentista, Carles Fontserè hizo anteriormente sendos cameos con Carles Mira y Jordi Grau.

Javier Cercas, que fue profesor de literatura en las universidades de Illinois y de Gerona, y considera como sus maestros en el arte de narrar a escritores rioplatenses como Borges, Bioy Casares y Onetti, ya se había mostrado como un notable narrador en su novela anterior, «El vientre de la ballena», que también trata lateralmente sobre la Guerra Civil. En «Soldado de Salamina» logró integrar un universo profundamente literario con la intensidad dramática de un thriller. Ante la filmación de su libro reconoce tener muy claro que «una novela y una película son dos cosas totalmente diferentes». Y añade que ha colaborado con Trueba en cuanto se lo ha pedido y que después de haber leído el guión, le parece «muy bueno». Cercas explica que «una película, para ser fiel a un libro, le debe traicionar», y señala que no le desagradaría «interpretar un pequeño papel en la película». Confiesa que anteriormente había rechazado todas las ofertas que se le habían efectuado para llevar su novela al cine y que el consagrado escritor Eduardo Mendoza, uno de los primeros en leer su libro le dijo: «Es la primera vez que leo una novela sobre la Guerra Civil que es como un western, debería llegar al cine».

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