«Dalí y yo: la historia surreal» adaptará el libro del celebrado
marchand belga Stan Lauryssen, amigo personal del
artista.
Los Angeles (EFE y Especial) - Salvador Dalí será el protagonista de una nueva película que bajo el título de «Dali & I: The Surreal Story» («Dalí y yo: la historia surreal») dirigirá el cineasta británico Andrew Niccol. El anuncio fue divulgado ayer durante la celebración en Los Angeles, hasta el 8 de noviembre, del Mercado del Cine Americano, la mayor concentración de profesionales del cine en Estados Unidos.
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La película, que comenzará su producción el próximo año, está basada en el libro autobiográfico del belga Stan Lauryssen «Dali y yo», en el que este marchand de arte habla de su relación con el maestro del surrealismo.
Niccol, candidato al Oscar al mejor guión original en 1998 por «The Truman Show», se encargará también de adaptar el libro para la pantalla. El film está centrado en la vida de Dalí entre 1960 y 1980, periodo en el que el genio de Cadaqués conoció al marchand. «Me interesa el periodo de su vida en el que pintó menos y vendió más, cuando el arte modernose comercializó», manifestó David O. Sacks, al frentede la compañía Room 9, encargada de la producción. Esta es la empresa que acaba de tener un moderado éxito de público con el film satírico «Gracias por fumar».
Según la misma fuente, el film no quiere ser una biografía de Dalí y pretende estar más centrada en el concepto de qué es el arte moderno y su valor. Niccol, además del mencionado film con Jim Carrey, es el autor de películas como «Gattaca», «Simone» y «El señor de la guerra».
Sin embargo, en lo que se refiere al aspecto más puramente biográfico de la película, «Dalí y yo» se concentrará en el tormentoso período de la relación entre el pintor y su esposa Gala que ambos vivieron a partir de los años sesenta, algunas de cuyas riñas y escándalos fueron presenciadas por Lauryssen, tal como consta en el libro.
Se descuenta que el libro tendrá un perfil irónico similar al del apasionante libro del marchand, quien a través de sus muchas páginas no se priva de hacer consideraciones temerarias, en especial para los oídos del sensible mundo del mercado del arte. Este, por caso, es un fragmento de ese libro:
«'Sotheby's' y 'Christie's' me explicaron una vez que, básicamente, la obra pictórica de Dalí se divide claramente en tres: en primer lugar, están los Dalí genuinos, esto es, las obras que Dalí pintó hasta aproximadamente hasta el año 1940; en segundo término están los Dalí auténticamente falsos, que van entre los años '50 y los '60; finalmente, están los Dalí falsosfalsos, es decir, todos los que salieron al mercado a partir de 1972".
Y continúa Lauryssen: «Los Dalí genuinos están en todos los museos, en el MOMA, la Tate Modern, el Centro Pompidou en Paris. Es imposible comprar uno de esos cuadros aunque usted rompa la alcancía china. Imposible. Un Dalí auténticamente falso es una pintura, o una acuarela, o lo que sea, que haya sido vista por Dalí, o tocada, pero que seguramenteha pintado algunosde sus asistentes o discípulos. Dalí solía tener la costumbre de sacarse fotos junto a esas obras genuinamente falsas. Por último, un Dalí falso-falso es una pintura de la que él no tuvo ni idea, pero que se vende con el certificado de autenticidad correspondiente.»
El libro también posee revelaciones sobre los gustos y odios del artista. Por ejemplo, a la pregunta de a quién consideraba el peor pintor del mundo, Dalí respondía sin dudar: «El inglés Turner. Sus obras parecen dedos manchados de nicotina». El segundo lugar se lo reservaba al norteamericano de Kooning.
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