Actuación de Francisco Lo Vuolo (piano). (La Revuelta; todos los miércoles a las 21.30).
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S u aspecto de joven pelilargo semeja al de un rockero, y así fue en un comienzo relacionado con el rock y la guitarra. Pero, por influencia de un abuelo jazzero, conoció a Errol Gardner y su historia y sus inquietudes cambiaron. El resto, entonces, lo asocia fuertemente con el jazz. Estudió piano clásico en su Santa Fe natal -donde sigue viviendo-con Amalia Pérez.
En Buenos Aires fue discípulo de Guillermo Romero y luego, en la filial argentina de Berklee, de Ernesto Jodos. Actualmente refuerza su técnica instrumental con Susana Kosakoff. A los 21 años forma parte del quinteto de Luis Nacht, del trío y el septeto de Mariano Otero y de algunas otras agrupaciones.
En este caso, Francisco Lo Vuolo está enfrentando un nuevo desafío: el de tocar en solo de piano. Y a contar por lo que fue el comienzo de este ciclo en La Revuelta que se extenderá por varios miércoles, su presente es estupendo y su futuro promisorio. Por ahora -aunque dice tener algunas cosas escritas-toca exclusivamente standards de Thelonious Monk, de George Gershwin, de Cole Porter, de Kurt Weill.
Su manejo técnico es sorprendente. Pero lo que lo hace verdaderamente distinto es su inteligencia y su originalidad para improvisar. Todavía se le notan algunas influencias (sobre todo, de Gardner y Oscar Peterson), pero Lo Vuolo rompe muchas veces los moldes. Pasa del bebop furioso a la balada más dulce, del free a la música académica del siglo XX, del blues más sencillo al ragtime, y todo con una libertad y una frescura que no tienen parecido en nuestro país. R.S.
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