La película comienza con una cita de 1926 de Por supuesto, sostener una historia sobre las voces que vienen del más allá en celulares que llaman estando apagados y radios FM que se prenden solas es algo mucho menos sensato que la lógica de
La primera media hora clásica, rigurosa y bastante bien contada de esta película pronto lleva a un sinsentido poco serio que sería casi indigno del tema de fondo si no fuera porque el clima siempre sigue perturbando a pesar de -o gracias a- su pesadillesca evolución. Y en buena medida también por un
Más allá del tema, del muy buen diseño de sonido y los sólidos aspectos técnicos, su composición a prueba de todo absurdo argumental es lo que le da más fuerza a este ejemplo barato y literal de cine de mensaje de la era de la globalización.
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