13 de diciembre 2001 - 00:00

Navidad a la francesa: ingenio y palabrerío

Escena del filme
Escena del filme
«Besos para todos» («La bûche», Francia, 1999; habl. en francés). Dir.: D.Thompson. Int.: S. Azema, E. Beart, C. Gainsbourg, F. Fabian.

"Besos para todos" es una película navideña francesa, lo que significa que aquí no hay espacio para los milagros ni los buenos sentimientos que afloran en las películas navideñas norteamericanas. Esto no es un juicio de valor: en el libro de Danièle Thompson (también directora) hay ingenio pero poca ternura, hay sarcasmo pero excesiva «teatralidad», y a la chispa de algunos diálogos o situaciones la ensombrece a veces la incontinencia verbal de casi todos sus protagonistas. Si a los norteamericanos les encanta sensibilizar con fruslerías, los franceses no pueden parar de hablar ni en Nochebuena.
 
La película comienza con una escena brillante: después de algunos planos de calles alegres, preparándose para la Navidad, una familia asiste a un funeral. Cuando el ataúd desciende a la tierra, suena un celular: incómodos, cada uno de los deudos controla que no se trate del suyo y mira discretamente a los demás. El celular, en realidad, está sonando dentro del ataúd, e Yvette (
Francoise Fabian), la mujer a la que se suponía la viuda, comenta como al pasar: «debe ser Jeanine. No se enteró todavía».

La no enterada Jeanine, se sabrá después, es la auténtica viuda, e Yvette la amante del músico que están enterrando. Y el resto del film procede de la misma manera: con revelaciones sucesivas, parciales, entredichas o sugeridas, de lo que realmente ocurre con los personajes y del tipo de vínculos que los une. Thompson era la guionista de «Los que me aman tomarán el tren» y aquí prosigue con ese mismo método, aunque en clave ligera.
 
Las tres hermanas, hijas de Yvette y del músico rival del que murió (
Claude Rich) tienen perfiles ricos y bien definidos: la cuarentona Louba (Sabine Azéma), que se descubre embarazada de su amante casado; la elegante Sonia ( Emmanuelle Beart), que quiere abandonar su vida burguesa y al marido que la engaña, y la rebelde Milla ( Charlotte Gainsbourg), que aún se siente a tiempo para evitar las neurosis de sus hermanas mayores.
La futura celebración de la Navidad, que supone la ruptura de algunos pactos y la eventualidad de inciertas reconciliaciones, es la base de esta comedia de indudable inspiración, animada por seres acomplejados que no terminan nunca de expresar lo que sienten y quieren pese a todas las palabras que gastan.

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