12 de diciembre 2001 - 00:00
No logran parar mercado ilegal de videos piratas
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El problema es que mientras las copias piratas en VHS, video CD o DVD de «El Señor de los anillos» inundan el mercado underground de los films y merchandising negro, la acción de la ley es mucho más lenta: luego de varias semanas de trabajo de inteligencia -es decir, realizar compras de estos productos hasta comprobar la variedad de items y ubicar la mayor cantidad de bocas de venta-, recién casi sobre el día de la avant-première de la superproducción de Peter Jackson se logró detener a 35 vendedores clandestinos, a los que para entonces apenas les pudieron secuestrar 100 copias del film.
La única tranquilidad para los productores, la firma New Line, es que al menos el resultado de estas requisas indicaron que, en Inglaterra, no circularon muchos DVDs, principalmente porque en el apuro por aprovechar el momento no produjeron copias con la calidad mínima necesaria para que se pueda apreciar una película de dos horas y media de duración.
En cambio el film que logró un lanzamiento pirata más «cuidadoso» en DVD fue «Harry Potter», que también apareció en cientos de versiones clandestinas durante las mismas razzias realizadas en Inglaterra. Hace unos pocos días la noticia de la circulación de copias piratas de «Harry Potter» fabricadas en China provocó una declaración de Jack Valenti, presidente de la Motion Picture Asociation of America, recordándole a los funcionarios chinos que una de las cláusulas fundamentales que permitieron el reciente ingreso de su país como miembro del World Trade (asociación de comercio internacional) fue el exterminio de los piratas que inundan el mercado de Occidente.
La familia
La cesión de «El Señor de los anillos» para cine se efectuó en 1978 por apenas 15 mil dólares. En ese momento el director Ralph Bakshi realizó un muy criticado film de animación que cubría la primera mitad de la trilogía, pero esa primera entrega no tuvo el recibimiento necesario como para que Bakshi pudiera mantener el apoyo del productor Saul Saentz, y el proyecto quedó trunco, antecedente que debe haber influido en la insistencia de Peter Jackson para realizar los tres films de su versión en forma simultánea, como para que no haya forma de que su trabajo se detenga a mitad de camino.
Para eso necesitó 300 millones de dólares entre las tres películas, que se irán lanzando de a una por año a partir de este fin de 2001. Al lado de esta cifra, no extraña que una familia que remató los derechos para cine del libro por ese ínfimo puñado de dólares tenga una percepción tan agria sobre un relato que provoca tanto entusiasmo entre sus fieles seguidores.



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