Nueva York (ASN) - Todos fueron a lo de Rick: anteanoche, en el Lincoln Center, se celebró con una gala exclusiva el 60° aniversario del clásico «Casablanca», y se proyectó una copia flamante y restaurada con la presencia del tout Nueva York. En rigor, la fiesta llegó con un año de atraso, y eso en parte debido a la salida simultánea de la nueva edición en DVD de la película, que incluye escenas suprimidas de la versión final. En los archivos, mientras pasan los años, siempre puede aparecer alguna rareza más para gran beneplácito de la ávida industria.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Estrellas de la noche fueron los familiares de los célebres protagonistas Humphrey Bogart e Ingrid Bergman. Allí estuvieron, entre otros, la viuda de Bogart, la actriz Lauren Bacall, junto con el hijo de ambos, Stephen Bogart, y la hija de Ingrid Bergman, la actriz Isabella Rossellini, y otras dos hijas. «Cuando vi 'Casablanca' por primera vez era una adolescente. Entonces no me enamoré de Bogart, pero me gustó la película», dijo a la salida Lauren Bacall, que conoció a su marido 25 años mayor en el rodaje de «Tener y no tener». El público saludó a la actriz de 78 años con un aplauso de pie que duró varios minutos. «La comentada química entre Bogart y Bergman en la pantalla demostró sobre todo lo profesionales que eran ambos como actores», dijo Bacall. «'Casablanca' no es mi película favorita», reconoció Stephen Bogart, que heredó la famosa voz grave de su padre. «En 'El tesoro de Sierra Madre', por ejemplo, papá interpretó un personaje mucho más rico», añadió. Stephen, que es escritor y productor de televisión, dijo que vio «Casablanca» veinte años después de la muerte de su padre. Humphrey Bogart murió en 1957, cuando su hijo tenía ocho años.
Su madre siempre le dijo que el rodaje de «Casablanca» había sido un desastre, recordó Isabella Rossellini, que vive en Nueva York. «Me alegro de que todavía haya tantas personas que recuerden a mamá. Cuando pienso en ella, es para mí una dama bondadosa de edad madura. En 'Casablanca', en cambio, está joven y viva. Para mí esa es la Ingrid Bergman que comparto con el resto del mundo», agregó.
•Especulaciones
Todo «revival» de «Casablanca» vuelve a reflotar muchos puntos oscuros de su historia. Por caso, hasta qué punto los guionistas (un equipo de cinco liderado por Julius y Philip Epstein) ignoraban qué final iban a darle. El crítico Roger Ebert, que hace los comentarios en off en la nueva versión del DVD, recuerda que el desenlace fue escrito una docena de veces, y a la leyenda le gusta sostener que el día de la escena final, Ingrid Bergman llegó al set sin saber si debía quedarse junto a Rick ( Bogart) o huir de Casablanca junto a su marido, el líder revolucionario Victor Laszlo ( Paul Henreid).
En su autobiografía, Bergman escribe que «cada mañana, todos nos preguntábamos qué diablos estábamos filmando. Michael Curtiz, el director, solía respondernos 'no lo tengo muy claro, pero hagamos esta escena y mañana tendremos un panorama más preciso». Ebert, en su comentario, asegura que -contra lo que se sostiene habitualmente-tanto el productor Hal B. Wallis como los libretistas tenían muy claro el desenlace varios meses antes, pero no hay certeza de que se lo hubieran comunicado a Bergman.«Yo creo que ella lo supo pocos días antes de rodar esa escena, aunque me parece difícil que haya llegado al set sin saberlo. No es creíble», agrega. «De todas maneras», concluye preguntándose Ebert «¿cabía la posibilidad de otro final? Yo creo que no. Rick es puro sacrificio, habría sido imposible que ella se quedara en Casablanca a su lado y abandonara al marido».
Dejá tu comentario