17 de marzo 2007 - 00:00
Roger Waters hizo delirar a 60 mil espectadores en Monumental
-
De la tele a Miss Universo: quién es Abril Duhalde, la sobrina nieta del expresidente que busca la corona
-
Netflix sorprendió a todos con el estreno de una comedia alemana con un nombre muy particular
Roger Waters
"Encierren a Bush antes de que nos mate a todos", "El miedo construye paredes", "¿Dónde está Julio López?", "Nunca más", "Videla, Galtieri, Thatcher y Bush, todos dan asco", fueron algunas de las frases escritas sobre la panza y los costados del globo inflable que navegó por el aire.
El fuego (con llamaradas que superaban los 20 metros de altura), el universo, dolorosas fotografías de guerra, el rostro de George Bush y hasta un jovensísimo Waters hundiéndose en el pasto en su época con Pink Floyd, fueron algunas de los imágenes que acompañaron la temática del concierto.
"In The Flesh", "Mother", "Shine on you", "Have a cigar", "Perfect sense", "Leaving Beirut", "Sheep" y la balada "Wish you were here", acompañada por tres guitarras acústicas y las voces del público, fueron algunos de los títulos que integraron la primera parte del recital, dedicada los discos "Animals", "The Wall", "Wish You Were Here" y "The Final Cut".
Tras un intervalo de quince minutos el cantante regresó al escenario para abordar "Dark side of the moon", tema que da nombre al álbum que Pink Floyd registró en 1973 y que se erigió como su primera obra masiva, en la que la banda logró integrar la experimentación sonora en el formato canción.
Así pasaron el tema homónimo que da nombre a la obra, "Speak to me", "Breathe", "On the Run", "Time", "Money", "Us an Them", "Eclipse" y "Any Colours you live", entre otras de las composiciones que combinan el jazz fusión, los coros gospel (que en el show revivieron tres excelentes cantantes negras) y las texturas psicodélicas.
Para los bises e impulsados por el fervor del público, los músicos, entre los que se cuenta su hijo Harry en el piano, regresaron al escenario y tocaron "Another brick in the wall", tema en el que Waters se hizo acompañar por niños del Instituto de River Plate, a quienes saludó uno por uno con beso.
Para el final quedaron "Encore", "Happiest days", "Vera", "Bring boy back" y "Comfortably numb", que cerraron un concierto cargado de emociones y matices, y en el que Roger Waters demostró que la belleza de su música es capaz de "reflejar el dolor de los demás", tal como lo definió a la prensa horas antes del show.



Dejá tu comentario