2 de abril 2004 - 00:00

"Scooby Doo 2" repite una fórmula ya floja

Scooby Doo 2
"Scooby Doo 2"
«Scooby Doo 2: monstruos sueltos». EE.UU., 2004, dobl. al español). Dir.: R. Gosnell. Int.: S.M. Gellar, A. Silverstone, P. Boyle.

La trama de este pasatiempo para chicos y adolescentes demorados es más que sencilla. Unos monstruos han escapado del museo, y nuestros héroes deben atraparlos antes de que alguna mente criminal logre sus propósitos. De paso, pueden saber de quién es la susodicha mente, algo que el público sabe mucho antes que ellos.

Curiosidad (para adultos): Raja Gosnell, el director de esta película, y de la primera, ya había trabajado anteriormente con monstruos, pero de otra clase, cuando a mediados de los '80 editó las exploitations de una empresa portorriqueña con sede en Panamá, rodajes en Argentina y doblaje en quien sabe donde. De entonces son, por ejemplo, «Vengeance of a soldier» (1984), con John Savage y Maria Socas, y el musical «Jailbird Rock» (1988), con Robin Antin, Perla Cristal como su madre, y María Noel en el reparto.

Después de eso, claro, cualquier cosa que este hombre haga ya le está perdonada. Ellos me hicieron así, podría decir. Y, en comparación, sus películas son realmente mejores. Ahora, si se comparan con los dibujos originales de Hanna & Barbera, son simplemente ampulosas, una cosa inflada sin más razón de ser que la de vender muñequitos, carpetas, y demás elementos de cotillón y papelería. Con tal que se paguen los derechos...

Y mientras que sus consumidores naturales salgan satisfechos, se entiende. En ese sentido, puede ser que algunos salgan contentos, ya que la Dos no sólo tiene a los mismos personajes haciendo las mismas tonterías, sino que también tiene muchos colores, efectos especiales, bailes, canciones, chistes tontos, chistes guarangos, chistes tontos y guarangos, etc. Para los más grandecitos, además está Alicia Silverstone, como la reportera en amores con el langa del grupo. Ahora, al que no le terminó de gustar la primera, o tiene vergüenza de decirlo, mejor que ni vaya. Y los padres, dejen que los más chicos vayan al cine con los mayores.

P.S.

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