Pero, aunque se supone que con el transcurso de las funciones la propuesta irá cambiando, por el momento no tocan juntos. Lo que hicieron, al menos en la apertura del ciclo, es compatir solamente el escenario. La primera parte, con el conocido repertorio folklórico tamizado por su personal estilo de renovación armónica, está a cargo de Amigos desde la infancia en Villa Urquiza, con una confianza y un respeto mutuo que se evidencia en las palabras de ambos, y con un humor especialmente apto para quienes conocen los códigos de la música, los artistas no pierden la oportunidad de bromearse desde el micrófono o desde un costado, de recordar anécdotas y hasta de contar chistes. Y eso, paradójicamente, le pone a los dos medio recitales puestos en sucesión una dinámica que no tiene en lo musical. Sólo como bis aparece una improvisación a cuatro manos del
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