Madrid (EFE y ASN).- Después del «boom» de la animación digitalizada de la que «Shrek», ganadora del Oscar, fue uno de los máximos exponentes, los productores de este film proponen con «Spirit» un ejemplo de lo que consideran el «momento de transición» de este género, la combinación de animación tradicional y por computadora.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El sello de Steven Spielberg, DreamWorks, creadora de «Shrek», había comenzado a trabajar hace ya cuatro años en «Spirit», un film que se estrenará en la Argentina el próximo 18 de julio, simultáneamente con las grandes capitales europeas, y que llevó a Madrid a la plana mayor del equipo artístico. «Spirit», que se presentó en el pasado festival de Cannes y es el sexto largometraje de animación de la factoría de Spielberg, narra la historia épica de un caballo y su lucha por la libertad en medio de la conquista del Oeste norteamericano. Jeffrey Katzenberg, productor que preside DreamWorks junto a Spielberg, estuvo acompañado por el músico Bryan Adams, compositor de los temas de la película; el también compositor Hans Zimmer, autor de la banda sonora; los directores de la película, Kelly Asbury y Lorna Cook, y el supervisor de animación James Baxter. Katzenberg trabajó durante diez años en Disney, período que hoy resume así: «No conocí a Walt Disney pero él me lo enseñó todo». Esas enseñanzas le sirvieron para ser hoy uno de los hombres más poderosos de Hollywood después de haber convertido a la factoría de animación de Spielberg en una «auténtica alternativa» a Disney.
Después de una comedia como «Shrek», a Katzenberg le interesaba cambiar totalmente de registro y pasar a una película de aventuras, de ahí que diseñara una historia basada en el lenguaje de los gestos y no en el hablado. «Disney nunca hubiera hecho una película de animación en la que el protagonista fuera mudo, ni un musical en que los protagonistas no canten», asegura Katzenberg, quien se apresura a señalar que fue suya esa idea, la de poner todo el empeño en desarrollar la gestualidad de un caballo, uno de los animales más difíciles para recrear por animación y que necesitó de la combinación de la animación tradicional con los efectos creados por computadora.
•Transición
«Spirit» es el ejemplo de ese «momento de transición» que vive la animación, pero el futuro, para el que faltan «unos años», está, dice Katzenberg, en la computadora, utilizada «como un utensilio, como un lápiz en manos del dibujante», señala el productor. La creación, este año, de una categoría de Oscar destinado al cine de animación era algo «necesario», y una prueba del excelente momento que vive este género, como lo es, dice, la presencia en las dos últimas ediciones del festival de Cannes. Katzenberg, productor no sólo de «Shrek» sino también de títulos como «Chicken Run» («Pollitos en fuga»), entiende que la animación ha madurado no sólo en cuestión técnica, sino también narrativa. «Las películas están hechas por adultos y cada vez son más para adultos. El público es cada vez más sofisticado y los niños también».
Admirador del cine de animación japonés, Katzenberg confiesa que en su equipo ya cuentan con algunos de estos profesionales. Sin embargo, no entiende que ese género sea una amenaza para la animación norteamericana. El rockero Bryan Adams, autor de las canciones de «Spirit», se inspiró en la música de Sergio Leone para componer unos temas que, dice, le resultaron más fáciles que un disco, dado que «en un trabajo habitual cuentas con el papel en blanco, la cabeza y la guitarra. En este caso, tienes además de todo esto un equipo y unas imágenes para componer».
La banda sonora de «Spirit» fue compuesta por Hans Zimmer, ganador del Oscar por su trabajo en « El rey león». «Cada película dicta su música», dice el artista.
Dejá tu comentario