23 de abril 2008 - 00:00

Spielberg, Lucas y Ford apuestan fuerte

Steven Spielberg, Harrison Ford (en la foto en el rodaje de la cuarta Indiana Jones) y George Lucas renunciaron a cobrar si la taquilla del film no supera los u$s 400 M que costó hacerlo.
Steven Spielberg, Harrison Ford (en la foto en el rodaje de la cuarta Indiana Jones) y George Lucas renunciaron a cobrar si la taquilla del film no supera los u$s 400 M que costó hacerlo.
Los Angeles (EFE) - En una osada apuesta, Steven Spielberg, George Lucas y Harrison Ford han decidido renunciar a todas sus ganancias por la cuarta entrega de Indiana Jones si la taquilla no supera los 400 millones de dólares. De esta manera, los ingresos iniciales por la venta de entradas para ver «Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull» (Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal) irán a parar exclusivamente a las arcas de Paramount Pictures.

En esta época poco remunerativa para los cánones históricos de la industria de Hollywood, el elevado costo del film, unos 335 millones de dólares, llevó a los artífices del film a acordar posponer sus ingresos, normalmente un porcentaje de la taquilla, hasta que la Paramount recupere su inversión en el proyecto.

Los grandes estudios son cada vez más prudentes a la hora de involucrarse en largometrajes multimillonarios ante las nubes negras que se ciernen sobre Hollywood, donde se palpa una fuerte crisis en el ambiente. Cada vez es más caro hacer una película y ni las taquillas ni los DVD garantizan a los estudios amortizar la inversión, por lo que los amos de la industria buscan cubrirse las espaldas, especialmente después de la huelga de guionistas y un posible paro de los actores.

La Paramount, según fuentes del diario «Los Angeles Times», aportó 185 millones de dólares para la realización de la cuarta entrega de Indiana Jones y al menos 150 millones de dólares para su promoción en todo el mundo.

A estas cantidades se sumará 2,5 por ciento de los ingresos que se obtengan de la distribución de la película, aunque Spielberg, Lucas y Ford no verán un centavo hasta que las nuevas aventuras del arqueólogo más famoso del cine reporten a los estudios 400 millones de dólares.

Las condiciones impuestas por la Paramount comienzan a ser algo habitual en Hollywood, donde hasta el momento las estrellas del cine recibían pagos por adelantado y una parte importante de la recaudación en taquilla antes de que la productora recuperase su inversión.

Un ejemplo similar fue el acuerdo alcanzado entre Walt Disney, el productor Jerry Bruckheimer y el actor Johnny Depp para la saga de « Piratas del Caribe», o el firmado por esos mismos estudios, Bruckheimer y Nicolas Cage en «National Treasure: Book of Secrets» (2007), si bien todos ganaron dinero con los proyectos.

A priori, «Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull» es una apuesta segura y se espera que arrase en los cines cuando llegue a las carteleras el próximo 22 de mayo. Las aventuras de «Indi» son de las más exitosas de la historia de Hollywood y la hasta ahora trilogía recaudó 1.200 millones de dólares en todo el mundo, 494 de ellos correspondieron a la caja lograda por la tercera parte de la saga «Indiana Jones y la última Cruzada» (1989).

Ese film fue el primero en superar los 10 millones de entradas vendidas en un solo día, cuando se estrenó en los cines en la primavera de 1989, mientras que «Indiana Jones y el templo de la perdición» (1984) superó los ingresos obtenidos en su semana de lanzamiento por películas como «La Guerra de las Galaxias: El regreso del Jedi» (1983).

La primera entrega, «Los cazadores del arca perdida» (1981), fue la segunda que más ganó, con 384 millones de dólares.

Estas cifras pueden parecer pequeñas si se comparan con los más de 1.800 millones de dólares obtenidos por «Titanic» (1997), la película más taquillera de todos los tiempos, aunque este film salió al mercado una década después de la última parte de Indiana Jones, cuando el número de espectadores en el planeta era muy inferior.

El principal temor de los productores radica precisamenteen los 19 años que pasaron desde la última cruzada de «Indi», casi dos décadas en las que se ha forjado una audiencia joven enganchada a las nuevas tecnologías a las que el látigo del arqueólogo les puede parecer una reliquia.

Lejos de los revolucionarios efectos especiales de hoy en día, Lucas y Spielberg apostaron por un rodaje a la antigua usanza para la cuarta entrega de Indiana Jones, que abandona la amenaza fascista y en su búsqueda de la calavera de cristal se verá las caras con los rusos en plena Guerra Fría.

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