1 de marzo 2001 - 00:00

Subastan las famosas fotos eróticas de Marilyn Monroe

Marilyn al desnudo.
Marilyn al desnudo.
Nueva York (EFE) - (28/02/2001) La atracción erótica de Marilyn Monroe será puesta a prueba, una vez más, cuando se subasten los negativos de la actriz desnuda, una venta que puede generar una batalla legal por el peligro de que sean utilizados con fines comerciales.

La ambición que pudo sentir Marilyn cuando aún era Norma Jane Baker (su verdadero nombre) probablemente no le permitió imaginar que, casi 40 años después de su muerte, seguiría acaparando titulares, provocando controversia y captando la atención de coleccionistas y admiradores.

En esta ocasión, la firma de subastas Butterfields anunció que venderá el próximo 22 de marzo al mejor postor un conjunto de objetos relacionados con esta rubia legendaria.

Ahora, se trata de unos negativos tomados antes de convertirse en el «sex symbol» que compartió honores estelares con las grandes figuras de Hollywood y se cubriera con una aureola de mito.

Los polémicos negativos forman parte de la serie «Red Velvet» tomados por Tom Kelley, un fotógrafo de agencia que también hacía trabajos publicitarios en su estudio de Los Angeles.

Tom Kelley
conoció a la actriz en 1948, cuando fue testigo de un accidente de automóvil sin consecuencias graves que la actriz tuvo en Sunset Boulevard, según ha contado su hijo, actual propietario del material.

El fotógrafo dio una tarjeta a Norma Jane y cinco dólares para un taxi, primer contacto que llevaría en 1949 a una sesión fotográfica para un calendario por la que la actriz cobró 50 dó-lares.

En 1952,
Monroe tuvo un papel protagónico en la película «Clash by night» y poco después surgió el escándalo por las fotografías del calendario, de las que la firma ofrecerá cinco negativos (los numerados del 2 al 6) en una subasta simultánea en sala y por Internet.

La polémica ha surgido porque el lote, cuya puja comenzará en 350.000 dólares, pero que puede terminar a un precio de entre 700.000 y un millón de dólares, incluye un documento en el que la modelo renunciaba a sus derechos sobre las imágenes, lo que implicaría que el comprador podrá utilizarlas con fines comerciales o manipularlas.

Algunos expertos cuestionan esa posibilidad, pero otros recuerdan que, en aquella época, los contratos no eran como ahora, cuando hay una mayor preocupación por preservar la imagen entre los artistas.

En cualquier caso, el peligro potencial parece irritar bastante a CMG Worldwide, la compañía que representa al legado de Marilyn, como para amenazar con recurrir a los tribunales. CMG, que en el pasado ha logrado bloquear productos como condones de Marilyn, no cree tener argumentos jurídicos para detener la subasta, pero se ha declarado dispuesta a luchar contra cualquiera que utilice las imágenes de forma comercial.

Marilyn, que no tuvo descendencia, legó su nombre e imagen a su agente Lee Strasberg y a un instituto psiquiátrico londinense, que actualmente tiene los derechos junto con la viuda del primero. Licencias para utilizar el nombre y la imagen de la actriz han sido concedidas a empresas como la compañía española Iberia y la estadounidense General Motors a través de CMG, que cada año ingresa más de un millón de dólares de unas 400 empresas por este concepto.

Marilyn
ha demostrado ser un valor casi seguro en otras subastas, y la mejor prueba de ello fue la venta de una colección de objetos personales en 1999 por la firma Christie's que recaudó 13,4 millones de dólares, el triple de lo que esperaban sus expertos.

En aquella ocasión, fue un vestido que lució la mítica actriz en la fiesta de cumpleaños del que fuera presidente de EE.UU.
John F. Kennedy, lo que hizo subir la puja hasta cifras impensables.

La prenda, ambicionada por numerosos coleccionistas y nostálgicos que abarrotaron la sala y que aún recordaban el
«Happy birthday» que cantó la actriz a J.F.K. en 1962, se vendió en 1.115.000 dólares.

Dejá tu comentario

Te puede interesar