10 de febrero 2005 - 00:00

Susana Rinaldi, 30 años después, graba cantata de Piazzolla

Susana Rinaldi: «Piazzolla me ofendió cuando dijo que la verdadera Tana del tango era Milva. Siempre tuvimos caracteres muy fuertes. Pero era un enorme artista, eso jamás lo discutí».
Susana Rinaldi: «Piazzolla me ofendió cuando dijo que la verdadera Tana del tango era Milva. Siempre tuvimos caracteres muy fuertes. Pero era un enorme artista, eso jamás lo discutí».
A fines de 2003, en el teatro Argentino de La Plata, Susana Rinaldi y Horacio Ferrer compartieron la puesta en vivo de «Pueblo joven, oratorio de dos mundos», una obra concebida por Astor Piazzolla y el propio Ferrer a principios de la década del '70. Esa obra fue realizada por un encargo de Alemania, pero finalmente no fue estrenada. Cuando Ferrer se negó a aceptar la traducción y algunas modificaciones en los textos -fuertemente inspirados en el Río de la Plata- aquella que debió ser la puesta original no tuvo lugar. La obra estuvo mucho tiempo archivada.

En 2002, a raíz de un homenaje a Piazzolla en Israel, Rinaldi y Ferrer fueron convocados para estrenarla y de allí surgieron luego las presentaciones en La Plata. En cambio, la ciudad de Buenos Aires todavía no tuvo la posibilidad de escucharla.

Ahora, a más de treinta años de su creación, la obra tendrá su primera edición discográfica. La Tana y el poeta acaban de grabarla con la dirección musical de Pablo Agri.

«Me decía Horacio»
-refiere Susana Rinaldi en la charla con Ambito Financiero- «que tiene más de 120 pedidos para hacer «María de Buenos Aires» en distintos lugares del mundo. Piazzolla está alcanzando el lugar que merece en todas partes y va a ir creciendo cada vez más. Por lo que, una vez que la conozcan, seguramente también será muy interesante para orquestas sinfónicas de distintos sitios la puesta de este «Pueblo Joven» que es una obra monumental. Es muy lúcida esa visión que han tenido estos dos autores ya en los años '70, cuando fue concebida».

Periodista
: ¿A qué se refiere con la lucidez?

Susana Rinaldi: A un mensaje, con el que me identifico, que habla del Río de la Plata como una unidad, con un futuro común, algo que los uruguayos tienen mucho más claro que nosotros. La Argentina es un país grande, con una enorme potencialidad y si a eso sumamos nuestra condición de rioplatenses no hay con qué darle. Es una región bendecida por la naturaleza, con una gran reserva ecológica.Y tenemos que saber de qué se trata para poder cuidarla.


P.:
Tengo entendido que es una obra concebida para cantante lírica. ¿Es así?

S.R.: En realidad Piazzolla puso «para cantante, recitante, orquesta y coro». No dice que sea para una cantante lírica ni indica registro vocal. Pero por la extensión del registro y por la dificultad técnica -que obliga a contar con una cantante que sepa leer música- serán sin duda muy pocas las cantantes populares que puedan interpretarla. Hay que ser Montserrat Caballé o Teresa Berganza pero sin olvidarse de Rosita Quiroga.


P:
Usted está acostumbrada a cantar piezas pequeñas. ¿Cuál es la diferencia de encarar una obra de esta envergadura?

S.R.: Es muy distinto y sin dudas mucho más difícil. Esta es una obra de una hora de duración, escrita con una concepción sinfónica y por momentos operística. La verdad que sólo fue posible por el compromiso que tuvieron los músicos: Pablo Agri al frente de la orquestade cuerdas y Juan Carlos Cuacci con la guitarra.

P:
Piazzolla no ha formado parte habitual de su repertorio. ¿A qué se debió?

S.R.: Más a cuestiones personales que artísticas porque siempre lo he admirado. Hemos chocado muchas veces por nuestros respectivos caracteres, nada sencillos. Y yo me ofendí mucho una vez, cuando vino Milva a BuenosAires, que él dijo que «esa era la verdadera Tana del tango». Desde entonces lo saqué de mi repertorio. Pero además, le tenía miedo, porque Astor tenía una cosa terrible con los cantantes, no le gustaba nada; aunque nunca me hiciera una crítica. Por eso, he vuelto a acercarme a su música después de su muerte.Y, por suerte, ahora la vida me ha regalado esto de poder estrenar «Pueblo joven».

P:
¿El disco se va a lanzar en Argentina? ¿Podremos escuchar la obra finalmente también en Buenos Aires?

S.R.: Va a salir aquí en primer lugar, por supuesto, aunque todavía no tengo la fecha. Y ojalá podamos hacerla en BuenosAires, sería lo más lógico.


P:
¿Qué planes tiene ahora que concluyó con esta grabación?

S.R.: Estaré estos dos fines de semana en el Centro Cultural Torquato Tasso, donde voy a reiterar los encuentros que tuve en el mismo lugar sobre el fin del año pasado. Presentaré un repertorio de cosas que siempre me han gustado. En realidad es el primer espectáculo que armo aquí -sin contar las presentaciones en Clásica y Moderna, que tienen una estructura más intimista- desde «Tiempos de mal vivir» del '97. Y voy a cantar acompañada por un sexteto excelente que integran José Luis Colzani, Juan Pablo Navarro, Juan Alberto Pugliano, Walter Ríos, Juan Carlos Cuacci y Pablo Agri. Yo vengo del teatro y sigue siendo para mi el mejor lugar para actuar, más allá de todo lo que le debo al café concert.


P:
¿Sigue ligada a la política o sus obligaciones profesionales la han alejado?

S.R.: Yo me voy a morir siendo socialista. Si hacemos una lectura del campo político de la actualidad, no tenemos espacio. El peronismo ha ocupado todos los lugares. Y no creo, como algunos, que puede haber un peronismo de izquierda, eso es una falacia. El peronismo es uno de los movimientos fascistas más grandes de la historia. Parece que es algo que no se puede decir y son pocos los que se animan a decirlo aunque lo piensen. Pero me sentiría mal frente a mi nieto si no lo dijera. Pero estoy acostumbrada a nadar contra la corriente. Tengo el tupé de cantar tango sin ser hincha de Boca ni peronista, sin que me gusten los burros y además siendo mujer. Por este modo mío es que perdí la senaduría de Buenos Aires, hubiera sido un personaje muy molesto para muchos.


P:
¿Se arrepiente de haber incursionado en la política electoral?

S.R.: No, para nada. Yo soy militante, con mayor o menor exposición pública, desde los 23 años. Y no descarto volver a luchar por un puesto electivo en el futuro.


Entrevista de Ricardo Salton

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