Un Cyrano de Bergerac pero con alma argentina

Espectáculos

La plataforma de streaming del Teatro Cervantes la sube desde hoy hasta el sábado.

“Cuando adapto un clásico busco un lenguaje que no nos remita a una comedia antigua pero tampoco que se vuelva actual del todo. Esta es algo así como el corazón francés con alma argentina”, dice Emiliano Dionisi sobre su versión “Cyrano de más acá”, que durante dos temporadas llenó la sala María Guerrero del Cervantes en una puesta que combina clown, teatro físico, canto, danza, circo y música en vivo. Estará disponible desde hoy a las 20 hasta el sábado en Cervantes online, y cuenta con actuaciones de Roberto Peloni (Cyrano), Julia Gárriz, Horacio San Yar y Talo Silveyra. Dialogamos con Dionisi y Peloni.

Periodista: ¿Cómo llegaron a Cyrano?

Emiliano Dionisi: Los clásicos, aunque no los hayamos leído o visto, están en el inconsciente colectivo, son historias arquetípicas de nuestra cultura. Estaba buscando un texto en la librería porque tenía un viaje largo y descubrí en los saldos un Cyrano. El texto tiene un espíritu particular y un personaje con el equilibrio entre el guerrero fuerte, de convicciones nobles, temperamental, que esconde un poeta enamorado de la belleza en las formas de la poesía y las palabras. Ese equilibrio me fascinó.

P.: ¿Qué pueden decir de la puesta?

Roberto Peloni.: Cuando Emiliano me acercó el texto lo leí sin parar, me hizo reír desde su primera lectura y llegando al final la emoción no me dejaba terminar. Esto se repitió en cada función. Era una fiesta y lo mismo que aquella primera vez ocurría en la sala. Como actor interpretar a Cyrano en el Cervantes fue un sueño. Hay algo de la estructura de la obra que me parece fascinante: la primera parte parece una comedia romántica, reconocible, con los equívocos de la comedia del arte, y cuando la obra parece que va a terminar porque Roxana se casa con Cristián creyendo que son de él las cartas, ahí se desata la guerra. La historia cambia por completo. También están los prejuicios, creer que no podemos enamorar a otros, y esa belleza escondida detrás de las palabras. Hay temas que no suelen ser los habituales en obras para chicos pero esta versión llega a ellos sin volverse superficial. Si bien no está argentinizado, el ambiente y la temporalidad pivotean sobre aquella época de espadachines pintada por su autor, Edmond Rostand, y la actualidad.

P.: ¿En la adaptación a lo local no se corre riesgo de perder la poesía del clásico?

E.D.: Siempre que adapto clásicos retomo el lenguaje y lo traigo a nuestro tiempo. Hay algo de la poética que intento no perder por más que sea reconocible y accesible. Uso frases, palabras más del cine de los 60 o del folklore argentino, del lunfardo. Pero también me gusta pensar en una suspensión del tiempo.

R.P.: El autor nos habla de temas universales y lo hace de una manera magistral. La famosa escena del balcón, en la que Cyrano le va soplando a Cristián lo que le tiene que decir a su amada, se va construyendo a modo de enredo y es sin duda uno de los momentos más hilarantes, como lo fue hace 120 años, cuando se estrenó.

P.: El teatro por streaming, ¿es teatro?

E.D.: El streaming siempre me gustó. Soy amante de YouTube, es una herramienta atractiva cuando me quiero meter con un material porque ahí tengo versiones de Francia, de Corea, de hace 20 años o de ahora. El teatro es un encuentro, del espectador con el espectáculo y con otros, es un ritual. Es bueno que se suban obras al streaming porque mantiene el lazo entre teatros y las compañías con su público. Me encantaría que se sostenga pospandemia por el hecho de acceder, que gente de otros países o provincias pueda ver montajes. La pandemia nos hizo ver que podemos estar cerca inclusive en distancia.

R.P.: El teatro filmado no es teatro pero gracias a las diversas plataformas me sentí agradecido de “asistir” a una experiencia teatral. Pude ver obras que no vi en su momento o revivir alguna.

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