Teatro y contagios: “No peligra la temporada, cerramos porque queremos seguir abiertos”

Espectáculos

Ante el rebrote, Carlos Rottemberg y otros teatristas extreman la prevención y reprograman funciones en una temporada que, a poco de comenzar, sufre el primer traspié.

Ante los positivos de covid de Fátima Florez y Nito Artaza, que estrenaron en Mar del Plata el 21 y 25 respectivamente, hubo que suspender funciones hasta ser dados de alta, con entradas que serán canjeadas o devueltas por el canal por el que fueron adquiridas. Este inquietante déjà vu transporta al mayo del rebrote, aunque esa vez hubo que cerrar por varias semanas y reprogramar funciones, mientras que ahora, amparados en el avance de la vacunación, no se precipitan cierres de teatros sino postergaciones de las funciones hasta esperar el alta de los protagonistas. De lo poco que se estrenó hasta ahora, reconocen buena afluencia de público por tratarse de diciembre.

Carlos Rottemberg, desde Mar del Plata, lo explicó del siguiente modo a este diario: “No peligra la temporada, cerramos porque queremos seguir abiertos. El teatro vuelve a demostrar que minimiza riesgos porque es la única actividad que se cierra. Cumplimos en serio el protocolo y priorizamos la salud, como dijimos desde el primer día. Lamentablemente es positivo cerrar si pensamos que es posible estar abiertos, pedimos el pase sanitario con excelente predisposición del público. Damos sala más temprano para agilizar un ingreso que solicita mayores requisitos, y si tengo un caso positivo no puedo dejar que la función siga su curso. Eso sería borrar con el codo lo que escribimos con la mano”.

Ante el rebrote previo a la Navidad, se vieron afectadas las pocas obras que estaban en cartel, por caso en Microteatro hubo tres de la sesión central suspendidas y tan sólo tres disponibles, es decir el 50%. La mayoría de los teatros logró terminar en tiempo y forma antes de la semana pasada, con lo que las postergaciones comienzan a advertirse en Mar del Plata, y habrá que ver qué ocurre con los muchos elencos que regresan a Buenos Aires la semana próxima para los ensayos generales antes de estrenar en calle Corrientes los primeros días de enero.

Todos coinciden en que será una temporada mejor a la de 2019 a nivel espectáculos, ante la buena ocupación hotelera y de alquileres, con lo que Mar del Plata programó una oferta abundante que incluye “Dos locas de remate”, “El acompañamiento”, “Malevo”, “Rotos de amor” y Martín Bossi, entre muchos otros. En tanto Microteatro inaugurará su nueva sede en Mar del Plata el 7 de febrero.

“Seguramente en restaurants hubo contagios pero no cierran”, continúa Rottemberg. “Nosotros no abrimos donde no se puede. El peligro no es de la temporada sino de la salud del mundo ante el covid y lo único que hay hasta ahora es la vacuna. Y para tener una temporada hay que cumplir la norma”.

El Teatro Auditoium tendrá en sus tres salas espectáculos de Pompeyo Audivert, Dady Brieva y “La comedia es peligrosa” producción del teatro Cervantes, además de otros espectáculos en barrios y al aire libre. Su director, Marcelo Maran, dijo a este diario: “Arrancamos el 5 de enero y evaluamos el día a día de cómo acomodar las cuestiones sanitarias. Seguimos con la sanitización sumando el pase sanitario de control. No está en peligro cerrar o bajar una obra en tanto la burbuja laboral lo permita, buscamos tener equipos que puedan afrontar posibles contagios y no suspender. Cuando le toca a los artistas es más complicado reemplazarlos”.

En ese sentido, Ariel Stolier del Paseo La Plaza, habló de nuevas medidas de precaución que buscan extender a artistas, técnicos y trabajadores del teatro, de cara a una temporada porteña que tendrá 26 espectáculos desde enero, sólo en los teatros de La Plaza. “Seguimos con los testeos preventivos que buscamos sean semanales, para captar asintomáticos a tiempo, y hablamos de la importancia de cuidar la vida social fuera del teatro, ya que adentro seguimos con los buenos barbijos en todo momento menos en escena, camarines ventilados y filtros de aire. Enfatizamos en cuidarse en la interacción social por fuera cuando se está en temporada, porque el contacto estrecho inhabilita seguir con las funciones y eso va en desmedro de la sustentabilidad de un espectáculo, que si se suspende dos semanas de ocho es mucho. Se genera un dominó que derrumba la función, a diferencia de otro trabajo donde si uno es contacto estrecho se aísla y todo sigue su rumbo. Pero el teatro es equipo. También estudiamos sistemas de reemplazos en roles artísticos en la medida que se pueda, no un protagonista”.

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