8 de noviembre 2006 - 00:00

Tibia novela sobre perturbados

Tibia novela sobre perturbados
Kitty Fitzgerald «Pigtopia» (Bs.As., Mondadori, 2006, 233 págs.)

a amistad entre una jovencita in-L comprendida y un monstruo de buen corazón es la excusa para abordar las conflictivas relaciones entre adolescentes y adultos en el marco de una fábula destinada, básicamente, a padres e hijos. Para protegerse del repudio de sus vecinos, Jack Plum vive aislado con su madre, una alcohólica irascible que lo acusa de haberla postrado en una silla de ruedas al nacer.

Jack tiene 30 años, padece de macrocefalia y exhibe la madurez emocional de una criatura. Aún así, ha logrado mantener a espaldas del pueblo una buena dotación de cerdos criados con mucho esmero. Su labor tiene un costado terapéutico (superar la ausencia del padre) y un sentido mesiánico: el de oponerse a una humanidad carnicera que abusa de los más débiles.

La novela ofrece dos perspectivas: la de Jack, plagada de figuras poéticas y alusiones porcinas (él mismo se considera un niño-cerdo) y la que brinda Holly, siempre más ligada a la problemática adolescente (complejos con el cuerpo, padre abandónico, madre con nueva pareja, etcétera).

Jack y Holly se refugian en el paraíso de los cerdos, pero serán acosados por la insoportable Samantha -otra adolescente con problemas- que contribuirá a la caída de ese mundo ideal, tal como se sospecha desde un principio.

En la línea de «El curioso incidente del perro a medianoche» de Mark Haddon (una atrapante aventura narrada por un adolescente autista), «Pigtopia» no logra la misma eficacia en la construcción de sus personajes ni en el vínculo que los une. Mientras Holly navega por Internet, Jack es la viva reencarnación de un monstruo del siglo XIX, en el que conviven Frankestein, Quasimodo y el Hombre Elefante. En relación a los conflictos que exhiben Holly y Samantha, Jack aparece como una figura anacrónica.

«Pigtopia» incluye algunas escenas de notoria truculencia, pero aún así mantiene su tono ingenuo y edulcorado hasta el final. Con esta novela, la poeta irlandesa Kitty Fitzgerald logró un gran éxito en Estados Unidos. Tal vez se deba a que el público norteamericanoes muy afecto a las historias de superación personal y a los personajes con capacidades diferentes. Algunos críticos también han elogiado su lenguaje poético, pero esto es algo muy difícil de apreciar en la versión española.

Patricia Espinosa

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