25 de agosto 2006 - 00:00
TV digital: experimentan, pero aún no hay una norma
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Mientras en los Estados Unidos publicitan 2009 como el año del «apagón digital», en la Argentina falta demasiado. Varios comparan esta decisión a la que tuvo que hacerse con el video y decidir por PAL ( Argentina, Europa, Uruguay, Brasil, etc.) o NTSC (EE.UU., Chile, etc). En su momento se criticaba la adopción de la norma europea pero en definitiva terminó generando la producción de aparatos binorma y trinorma.
Sin embargo, el panorama con la TV digital es bien diferente porque el volumen de negocio que mueve la convergencia tecnológica es infinitamente mayor a la comercialización de videos y videocaseteras.
También se habla del « apagón digital» recordando el pasaje de la TV blanco y negro a la TV color pues pasaron varios años hasta el consumo masivo de esos equipos. Pero de nuevo, el negocio de la TV digital no puede compararse con la venta de televisores color.
La TV de alta definición (HD, high definition) implica un subproducto de la TV digital, es decir, tiene que ver con la calidad en la que puede transmitirse. Actualmente DirecTV, única proveedora de TV digital vía satélite, transmite en calidad standard, pero bien podría hacerlo en HD. Para ello debe generar el contenido en dicha calidad y sólo sería bien recibida si el televidente comprase un equipo especial. De lo contrario, verá peor que la imagen normal pues cuando se produce en una calidad con tres veces más información que lo standard, el equipo normal lo decodifica empeorando la imagen.
Entre los servicios que ofrecería la TV digital se cuentan TV interactiva, Internet desde el televisor, video bajo demanda, etc. Esto último ya lo ofrece DirecTV pero con horario y día fijo. La diferencia con la TV digital radica en que el consumidor puede encargar qué película ver, a qué hora y manipularla como un DVD, gracias a la posibilidad de saltear escenas o dejar en pausa.
La novedad radica en ver un programa de TV y aplicarle las mismas funciones que si fuera un DVD. No se cree que sean muchos los que disfruten de pausar o volver a ver escenas de la pobre TV abierta local, salvo en los contados casos de calidad. Respecto del cableado, la Argentina acusa 55% de penetración de hogares con TV por cable, pero de 80% a 90% de los hogares son «pasados por el cable».
«Los llamamos «home pass» porque tienen la posibilidad de ser conectados fácilmente dada la amplia red de cableado que atraviesa casi la totalidad de los hogares. Esto se potenció por la imposibilidad de ver los canales de aire sin cable. En el interior ni siquiera se ve el canal del Estado, sólo los canales locales de cada provincia con repetición de programas de Buenos Aires», concluye Solá. Este concepto de «home pass» también puede asimilarse al de un pasado sin cable y un futuro que depende de éste. Las empresas no lo desconocen y es por lo cual batallan para quedarse con el negocio.



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