20 de noviembre 2009 - 11:46
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La salud de Sandro se había deteriorado en las últimas horas.
El artista padece una enfermedad pulmonar obstructiva crónica producto de una fuerte adicción al tabaco que lo llevó a fumar 60 cigarros diarios durante décadas.
En los últimos años el cantante incluso realizó conciertos auxiliado por un respirador en pleno escenario, hasta que ya no pudo más y se recluyó en su casa, se casó y se dedicó a cuidarse.
La posibilidad del doble transplante se abrió tras la operación que un equipo médico integrado por Pedro Ferraina (cirujano), Carlos Scorticatti (urólogo), Juan Antonio Mazzei (neumonólogo), Sergio Perrone (cardiólogo) y Daniel Stamboulián (infectólogo), le practicó en julio pasado para resolver de una infección urinaria.
El resultado de esa intervención en el Instituo Argentino de Diagnóstico y Tratamiento (Iadt), donde en 2002 el cardiólogo intervencionista Luis De la Fuente le practicó un exitoso cateterismo coronario, puso a Sandro en carrera para el doble transplante que es el único remedio capaz de mejorar su dañada calidad de vida.
