4 de junio 2008 - 00:00

Valioso homenaje a tres grandes artistas

En la entrevista que siguió al homenaje, Enio Iommi y Gyula Kosice despuntaron su gusto por la confrontación, ante un calmo Clorindo Testa, que sin embargo, coincidió con sus colegas en el poco interés del Estado por el arte.
En la entrevista que siguió al homenaje, Enio Iommi y Gyula Kosice despuntaron su gusto por la confrontación, ante un calmo Clorindo Testa, que sin embargo, coincidió con sus colegas en el poco interés del Estado por el arte.
"Cilindro Lumínico" con esfera colganteacero inoxidable y luz (1989), «Expansión» (1968), «Números, letras y manchas de color» (2008) son obras emblemáticas de los tres artistas homenajeados por la Fundación arteBa y Banco Galicia en la versión 2008 de la Feria, que finalizó el lunes. Se trata de Gyula Kosice, Enio Iommi y Clorindo Testa (1932) que fueron entrevistados por la curadora del homenaje, Ana Martínez Quijano, ante un numeroso público en el Salón VIP del predio ferial.

Iommi con su visión escéptica, con su «bronca» habitual, confesó que cuando se levanta y mira su obra en el taller del que no quiere salir, se pregunta «¿para qué sirve todo esto?». Sostuvo que quiere ver su obra quemada, que a arteBa habría que echarle ácido nítrico, que niega la idea comercial del arte, que la humanidad es estúpida, que detesta la competición entre artistas, que el artista no tiene que pensar nada, que la obra le está hablando cuando la hace. En fin, conceptos coherentes con una postura hacia su propia obra y ante la vida. Sin embargo, creemos que en el fondo de su corazón debe alegrarse por el homenaje y sobre todo porque ha formado discípulos, también admiradores, y sus influencias se notan en la obra de artistas que hoy van ganando visibilidad.

A su vez, Kosice, a quien le encanta como a Iommi, discutir y confrontar, especialmente entre ellos, se refirió a la década del 40 cuando con un grupo de rebeldes intentaban cambiar la sociedad con los textos inaugurales de Arturo e Invención para «pensar»el arte, el grado cero que significó MADI, cuyo Manifiesto redactó en 1946 marco irregular, pintura y escultura articulada, danza y poesía articuladas, la destrucción del tabú del cuadro, la obra como autónoma e independiente. «La Ciudad Hidroespacial» pensada para el hombre «ya que 7 mil millones van a necesitar más espacio» y como lo señaló en su «Teoría sobre el Arte», «el hombre no ha de terminar en la tierra», una utopía por la que aún lucha. Poeta, teorizador, según él, «un desaforado», inclasificable, que apela a una mayor solidaridad entre los hombres.

En cuanto a Clorindo Testa, en el que se funden el arquitectoy el artista, con su aparente calma habitual, recordó la escuela Montessori a la que asistía en su niñez, al artefacto de 1928 que aún sigue usando, con los moldes de círculos, triángulos y cuadrados con los números del 1 al 9, al origen de su obra, al fin y al cabo, «uno hace lo mismo desde que tiene uso de razón».

A propósito del poco interés del Estado por las Bellas Artes, una de las preguntas y asunto en el que los tres artistas coincidieron, Testa mencionó a Baltasar Verazzi (Italia, 1819/96), llegado a estas tierras en 1853, autor de la decoración del antiguo Teatro Colón construido por Pellegrini y de un retrato de Urquiza que trajo mucha controversia, una de las razones por las que debió establecerseen el Uruguay, cuando dijo: «e vergogna por la Republica Argentina che sono barbari per le Belle Arti...»

Más allá de posturas y declaraciones, hay algo importante que une a estos tres grandes artistas y que es inseparable de sus pensamientos, la ética, la sociedad , el hombre y sobre todo, la pasión por el arte.

L.F.

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