La sumisión a los mercados nos transportó a esta devastación

Finanzas

Los funcionarios de Macri se creyeron los dueños del país, no dejaron nada en pie. Ahora hay que enfrentar la reestructuración bajo la repetida amenaza de default.

Se negocia con dignidad, raciocinio y vocación de concluir una reestructuración que sea lo menos gravosa posible, sin claudicar. Resistiendo ataques de quienes aquí y allí consideraban que Mandela era una amenaza terrorista hasta 2008 (Mandela necesitó permiso del presidente de EEUU para entrar al país). Al presidente lo quieren convencer de que traicione sus convicciones por las razones correctas. Lo presionan para que ejecute personas: ¡Salgamos a buscar coronavirus! Piden que se llame a un consejo de economistas notables (ya los conocemos). No pueden porque ya están ayudando a los acreedores.

Esta vez el del otro lado no está Nicola Stock. Emerge el poder mundial, porque hasta China es acreedora. Argentina quedo atada de pies y manos. Es difícil. Un mal acuerdo puede evaluarse a priori, un salto al vacío nunca se sabe. La memoria de los fondos buitres no ayuda.

La trilogía “Plata Dulce”

Con la reforma financiera se naturalizó la codicia. Conocimos el certificado de depósito a 7 días. Con la tablita cambiaria se ganaba en una semana lo mismo que en EEUU en un año, sin trabajar y con garantía del Estado. Se vendían casas y fabricas para hacer plazo fijo. “Greed is good” (“La ambición es Buena”) decía Gordon Gekko en la película Wall Street 1987”. Entre 1991 y 2001 convertibilidad y ganancias garantizada por Ley. El uno a uno triplicó la deuda externa. Por último entre 2016-2018 se tomó el mismo volumen nominal de dólares que entre 1991-2001. Con las LEBAC los inversores ganaron 50% en dólares en dos años. Hoy a solo 26 meses de poder comprar dólares a $19, el blue se vende a $125 (+558%).

Negocios financieros

En EEUU las entidades financieras representan más de un tercio de las utilidades corporativas. Su influencia sobre el poder político es consistente con este dato. A pesar de las apariencias el inversionista desarrollado no está tan interesado en el valor intrínseco de los fundamentals de un país, porque juegan otras cosas. Con los títulos de la deuda externa algunos piensan que esperar cuatro años es negocio, persuadidos por la experiencia de los “vulture funds”. Quienes les pagaron, pueden volver. El ex ministro de los “brotes verdes” da conferencia y da consejos por TV.

No vimos a ningún juez atento a la denuncia que hizo el ex presidente del BCRA sobre la “letra chica” del bono a 100 años -auto referenciándose tripulante en el Megacanje-. Indicó el caso de los bonos que colocó el colega, los FRAN (Floating Rate Accrual Notes), u$s 300 millones que ciertas cláusulas de default podrían convertir en u$s 6.000 millones (20 veces). Ellos lo repitieron. Lástima que no lo impidió el copiloto del Megacanje. Decodificando, es una vendetta contra su reemplazante en el BCRA y una amenaza al Gobierno. El default podría gatillar la aceleración del pago de los intereses de cien años. Según los medios ya se había judicializado al ex secretario de finanzas y presidente del BCRA que compró 5.000.000 de dólares del bono para el fondo Noctua, al que estaba vinculado.

Los fondos

Poseen analistas con procedencia físico-matemática o neo-economista financiero. Los títulos de deuda se compran y venden a gran velocidad con ganancias en un periodo corto de tiempo, a veces días u horas. Ya sea que se especule invierta o negocie, ganan si la posición se realiza a un precio más alto de lo pagado. Los analistas pueden calcular por minutos las ganancias y pérdidas teóricas, pero en realidad esto no se da hasta cuando los papeles se hacen líquidos. Imagínese el negocio diario que se generó con y desde el reperfilamiento.

El mercado de títulos tiene un significado diferente para distintos perfiles de inversor. No es infalible, pero un inversionista conservador asegura su dinero -menos riesgo- y, uno audaz está dispuesto a asumirlos. Esto apuntala las ganancias de unos en detrimento de otros. En EEUU la gente acude a los fondos o gestores de activos, los expertos administran riqueza a cambio de una comisión. En NYC una persona de a pie sabe cuál es el fondo que ha dado mejores rendimientos. En el caso de médicos o artistas el talento financiero es diez veces mayor que en la Argentina y, los millonarios, son “cliente en Jefe”. Aun Larry Fink -CEO de Blackrock -es un auxiliar del verdadero poder financiero.

Pensar que cuando estudiábamos nos esforzamos... Se suponía que una inversión inteligente era un desafío que requería erudiciones serias y complejas. El análisis financiero tiene importancia, pero muy básica en el momento de realizar una transacción. En el mismo banco, el departamento de research dice: ¡Cuidado ese país! y los traders en lugar de vender, compran. El perfil de los que ejecutan el negocio da más “buhonero” que físico-matemático. La realidad es que el trader gana muchísimo más dinero que los analistas doctorados.

Qué tienen en común “el profesor” y el Papa

Que los dos no creen que Dios quiera que se gaste en lanchas importadas y no les cobren impuestos a los ricos. Además el derecho penal al principio era religioso, en Egipto los libros de Hermes que contenían el derecho criminal con todas las leyes del derecho de Estado se llamaban sacerdotales. Los clérigos egipcios ejecutaban el poder judicial, lo mismo que en Germania. La religión es esencialmente social, espiritual y altruista. El Papa entiende que los ultrajes contra la sociedad y sus individuos ofenden a Dios y, uno de ellos es la usura que agravia y somete.

El marco teórico de una nueva teología política y económica

La teología política forma una parte de la filosofía política y la teología que investiga las formas en que los conceptos teológicos se relacionan con la política, la sociedad y la economía. Aunque la relación entre el cristianismo y la política ha sido tema de discusión desde Jesús, el Papa es jefe de la Iglesia Cristiana Católica. Este es un país mayoritariamente católico.

Forma parte de lo que sería un marco teórico: “Si prestás dinero a mi pueblo, a los pobres entre vosotros, no serás usurero con él…”. “…el que presta a interés y exige con usura; ¿vivirá? ¡No vivirá! - Ha cometido todas estas abominaciones, ciertamente morirá; su sangre será sobre él (N. del R.: se refiere a la vida eterna). Mas fuerte aun San Pablo afirma: “Pero los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo y en muchos deseos necios y dañosos que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición”.

Si a usted le dolió leer esto disculpe. Suerte que “el mejor equipo” no convivió con los antiguos Germanos. Ellos castigaban solo dos crímenes con la muerte: la traición y la deserción.

El delito privado del derecho romano en cambio, estaba a mitad de camino entre el crimen propiamente dicho y la lesión civil. Los pillos debían tener una sanción represiva y otra restitutiva. En nuestro sistema no están claros ciertos delitos y el ciudadano no es dueño de aplicar penalidades a través de sus jueces.

¿Ningún juez vio lo que pasó entre 2015 y 2019? - No habrá restitución, el dinero no vuelve. - El mal ya fue causado - La negociación implica reconocimiento de deuda. Aprobación sin revisión, demuestra generosidad y buena fe. La historia de la deuda externa no es más que una serie de pillajes.

El derecho y la sentencia segura

Los políticos más intransigentes con quienes realizan acciones inmorales excluyen la obscenidad con que fue contraída la deuda y la impunidad de la aplicación de los fondos provenientes de los préstamos.

En el antiguo testamento se enumeran interdicciones imperativas. Su carácter punitivo no ofrece dudas, Dios establecerá un escarmiento. La usura y la codicia de ganancia deshonesta no traen incertidumbre acerca de su condena, no se puede desconfiar que haya de quedar sin castigo: el manual dice: “Dios, de ningún modo tendrá por inocente al culpable”

También dice: “-¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde el alma?”.-

En estos días donde ricos y pobres se puede contagiar y morir, deberíamos reflexionar esos textos. Aunque exista un silencio deliberado de las leyes que rigen el sistema, la evaluación transgresora del codicioso y el usurero para el Papa es indiscutible. Colocamos bonos pagando 3 veces el costo de Evo Morales. La ciudadanía sabe que está delante de una injusticia, pero la sanción penal que debería aplicarse no está en los planes.

Durante estos años de “la Nueva Era”, rigió: “Yo soy Dios, dentro mío esta la decisión de todo”, no se fijaron si rompían escaleras históricas, si se vencían las vacunas, o se entregaban las notebook y las ambulancias equipadas. Hicieron lo que quisieron a su antojo. Se creyeron los dueños del país, no dejaron nada en pie. Transfirieron soberanía, ciencia y tecnología.

La degradación de la integridad fue axiomática -sabían lo que estaban haciendo y lo hicieron- “la luz al final del túnel”, “el segundo semestre”. El uso de la ficción como primera arma política. Todo era válido si ganaba tiempo para la depredación, fueron instrumento para poner al país de rodillas por tercera vez. Nos pusieron en ridículo cuando les preguntaron porque no traían su dinero aquí, o cuando figuraron en los Panamá Papers. Firmaron acuerdos de pesca con el usurpador de Malvinas, se auto perdonaron deudas, se rebajaron impuestos, blanquearon evasión de familiares. Eran muy educados, nos mentían y pedían disculpas. Fueron conservadores pero no por ideología, sino porque conservaron el cinismo y la hipocresía de Arteche (personaje de “Plata Dulce”, la primera película de la trilogía).

La sumisión a los mercados nos transportó a esta devastación. Ahora es tiempo de deconstruir y des-ontologizar el relato que repite en la cola del banco la clase media indocumentada. Al mismo tiempo hay que enfrentar la reestructuración bajo la repetida amenaza de default.

Profesor de Postgrado la UBA y de Maestrías en universidades privadas. Presidente de www.hacer.com.ar. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. hacer@hacer.com.ar

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario