27 de agosto 2026 - 12:39

El mercado ya descuenta un mayor riesgo electoral en los bonos: ¿cómo evaluar las apuestas y los rendimientos?

El spread entre el AO27 y el AO28 es el proxy más directo del riesgo político ya que el primer bono vence antes de las elecciones y el segundo, un año después.

El spread entre el AO27 y el AO28 es el proxy más directo del riesgo político, ya que el primer bono vence antes de las elecciones y el segundo, un año después.

El spread entre el AO27 y el AO28 es el proxy más directo del riesgo político, ya que el primer bono vence antes de las elecciones y el segundo, un año después.

Cámara de Comercio

La posibilidad de que Javier Milei y su equipo no ganen en 2027 ya está comenzando a descontarse en el mercado, tal como se refleja en el precio de los bonos en dólares que vencen tras la fecha de las elecciones. En este contexto, los inversores analizan si vale la pena asumir el riesgo extra de un giro político a cambio de obtener algo más de rentabilidad.

Hoy en día, el spread entre el AO27 y el AO28 es el proxy más directo del riesgo político implícito en la curva argentina, ya que el primer título vence antes de las elecciones y el segundo, un año después.

Qué muestran los bonos sobre las elecciones

A mediados de julio, ese spread se había comprimido a 322 puntos básicos: el AO27 rendía 4,18% y el AO28 pagaba 7,40% (con el riesgo país en mínimos históricos). Fue el momento de mayor confianza del mercado en la continuidad del programa. Hoy, finalizando agosto, el spread está en 446 puntos: el AO27 subió a 4,66% (+48 puntos) pero el AO28 saltó a 9,12% (+172 puntos).

"Esa asimetría es la clave. El tramo que vence antes de la elección se movió poco; todo lo que está del otro lado de la elección sufrió mucho más. El AL41 pasó de 8,64% a 11,11%, casi 250 puntos básicos de ampliación en un mes. El AE38, de 8,86% a 10,65%", detallaron los analistas de Mills Capital.

El spread entre el AO27 y el AO28 es el proxy más directo del riesgo político, ya que el primer bono vence antes de las elecciones y el segundo, un año después.

El spread entre el AO27 y el AO28 es el proxy más directo del riesgo político, ya que el primer bono vence antes de las elecciones y el segundo, un año después.

"Es la definición clásica de empinamiento de curva por riesgo político: el mercado le pone un precio creciente a la incertidumbre sobre quién gestiona la deuda a partir de 2028. La velocidad del repricing en el tramo largo (250 puntos en cuatro semanas) muestra que el mercado está más sensible al riesgo de discontinuidad política", añadieron.

Riesgo sin recompensa

De esta manera, queda claro que la mayor ganancia se generaría con una estrategia centrada en bonos largos. No obstante, los especialistas de la city creen que, al contemplar el riesgo asumido, el resultado final no sería necesariamente el más favorable.

"Creo que el riesgo hoy no está debidamente recompensado, por lo que los evitaría. Estamos frente a un trade asimétrico: hay mucho para perder y poco para ganar", afirmó el analista y asesor Mariano Monferini.

"Basta recordar el castigo que sufrieron los bonos en la previa de las últimas elecciones legislativas, elecciones de mucha menor relevancia que las próximas presidenciales. Por eso, en estos niveles tomaría ganancias en soberanos hard dólar y esperaría mejores oportunidades para volver a posicionarse", agregó el ejecutivo.

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