Berkshire Hathaway, el conglomerado de Warren Buffett, según marca la histórica, suele evitar invertir grandes volúmenes dentro del sector tecnológico. Sin embargo, la reciente compra de acciones de Alphabet mostró que hay excepciones cuando las valuaciones resultan atractivas, como es el caso de Netflix.
La empresa comenzó a construir su posición en Alphabet en el tercer trimestre de 2025, cuando adquirió aproximadamente 17,85 millones de acciones, por un valor cercano a u$s5.600 millones al cierre de ese año. Posteriormente, la participación aumentó de manera significativa bajo la conducción de Greg Abel.
En este marco, Ross Gerber, director ejecutivo de Gerber Kawasaki Wealth and Investment Management, detalló que Netflix comparte un atractivo para el inversor de largo plazo relacionado con las características de Alphabet: una plataforma global, una marca reconocida y una enorme base de suscriptores que le permite distribuir contenido a gran escala.
Por qué Warren Buffett confiaría en Netflix
Además, el negocio evolucionó más allá del modelo tradicional de streaming, con nuevas fuentes de monetización como la publicidad y diferentes modalidades de suscripción.
El conglomerado de Warren Buffett podría ver atractivo en Netflix tras la supercompra de acciones de Alphabet.
La valuación es otro elemento importante. Después de varios años de fuertes avances, una eventual corrección o un período de consolidación podría ofrecer un punto de entrada más atractivo para un inversor que prioriza comprar negocios de calidad a precios razonables, uno de los principios asociados históricamente con Warren Buffett.
Asimismo, la industria del streaming todavía tiene un amplio margen para expandirse. Según Nielsen, los servicios de streaming en conjunto representan menos del 50% del tiempo total que los usuarios destinan a ver televisión. A esto se suma que la publicidad en televisión conectada aún concentra menos de la mitad de la inversión publicitaria televisiva.
Este escenario le ofrece a Netflix una posición competitiva favorable dentro de un mercado que todavía se encuentra en proceso de crecimiento y transformación.
Si la tendencia hacia el consumo de contenidos digitales continúa, la compañía podría incrementar su participación, ingresos y rentabilidad, lo que abre la posibilidad de que sus ganancias sean significativamente mayores en los próximos años.
Sin embargo, que Netflix resulte atractiva no significa que Berkshire vaya a comprar sus acciones. La compañía también enfrenta desafíos, entre ellos la competencia por el tiempo de los consumidores, la necesidad de mantener una elevada inversión en contenidos y las exigencias de sostener el crecimiento en un mercado cada vez más maduro.