12 de diciembre 2022 - 00:00

Gobernadores, sin margen para el error y la apuesta por provincializar elección

Luego de haber conseguido en 2022 estabilizar ciertas cuestiones económicas, el electoral 2023 los pone frente a un desafío adicional. El desdoblamiento como estrategia.

Balance. Los gobernadores, de manera individual o regional, pudieron recomponer este año una serie de factores económicos clave.

Balance. Los gobernadores, de manera individual o regional, pudieron recomponer este año una serie de factores económicos clave.

A partir del primer día del 2023, las provincias adquirirán una centralidad excluyente en el plano político nacional.

Con un horizonte desafiante para muchos de los gobernadores que buscan su reelección o la continuidad en el poder de la mano de delfines propios, la escena electoral dominará gran parte de la agenda.

En un contexto de alta complejidad para el oficialismo nacional y ante un frente opositor que busca ampliar el próximo año su presencia en las administraciones provinciales, el desafío pasará por darle a las elecciones una plusvalía local.

Ese escenario, precisamente, forzará a los actuales gobernadores a concentrar los esfuerzos en la profundización de las gestiones económicas, casi al margen de los vaivenes nacionales.

El año que termina podrá medirse en términos de importantes avances en muchas políticas públicas, sobre todo después de los dos años de la pandemia.

El 2022 fue, en rigor, el año en el que las provincias se vieron obligadas a remontar cuestiones esenciales como la educación y la salud, gravemente golpeadas, y a contener a las economías y sectores productivos regionales deshilachados por el impacto de las medidas nacionales, la inflación y un contexto internacional adverso planteado a raíz de la guerra en Ucrania.

Para colmo, la extendida sequía y las heladas tardías que golpearon en los últimos meses a los cultivos de una decena de distritos, terminaron por complejizar un escenario muy adverso para el sector productivo del interior del país.

Pero algo de luz, sin embargo, comenzó a verse en áreas clave como la de la educación, que finaliza un año con una mejora sensible en cuanto a la reinserción escolar, presencialidad y mayor carga horaria. Es, esencialmente, el saldo de un verdadero federalismo que se expresó en las decisiones que emanaron desde el Consejo Federal de Educación, que encabeza el ministro nacional Jaime Perczyk.

La educación, precisamente, tendrá en junio próximo un momento determinante cuando se conozcan los resultados de las Pruebas Aprender realizadas a mediados de noviembre en escuelas públicas primarias de todo el país. Los resultados exhibirán el verdadero éxito de la remontada que debió pegar la educación argentina después de casi dos años de educación virtual, que arrojaron un saldo penoso sobre los niveles de rendimiento de los alumnos argentinos.

La salud pública provincial, también de la mano de un consecuente acompañamiento nacional, logró consolidar en 2022 un esquema de asistencia primaria y prevención que se materializó de norte a sur del país. Sin embargo, todavía hay una deuda pendiente de la gestión sanitaria en materia de salarios, ya que aún no se logra atenuar la demanda de mejores condiciones en los distintos centros de salud pública.

Turismo, para arriba

El otro sector que ha logrado una recuperación muy importante es el del turismo, motor de las economías de todos los distritos. Favorecidos por el valor del dólar, que no solo desalentó la salida de argentinos hacia el exterior sino que atrajo fuertemente la llegada de turistas de todo el mundo, los servicios de hotelería y gastronomía pueden decir con seguridad que el 2022 fue el año de la recuperación plena, luego del dramático impacto de la pandemia.

El estado de equilibrio sostenido de las finanzas subnacionales también permitirá a los gobernadores provincializar todavía más el proceso electoral 2023.

Vendrán entonces tiempos de profunda diferenciación y demarcación respecto de la situación económica nacional, que pese a los esfuerzos del ministro Sergio Massa no logra domar la presión de la inflación y, por ende, tampoco aplacar el malhumor social.

Si el 2022 fue un año bisagra para los gobernadores, el 2023 es el año determinante, con plazos casi exiguos para poner en valor el crecimiento local frente un desgastado escenario nacional.

La realidad de las provincias no sólo no está exenta de los factores macroeconómicos nacionales, sino que depende ineludiblemente de ellos para alcanzar un crecimiento sostenido, pese a las incipientes señales de recuperación de los últimos meses que todavía resultan insuficientes.

Al mismo tiempo, las provincias celebraron en el último tramo del año haber logrado, por caso, algún tipo de beneficio en cuanto a tarifas energéticas diferenciales por región, subsidios diferenciales al transporte, obras de infraestructura y equilibrio en el precio de combustibles.

En lo político

En paralelo, la derrota electoral legislativa de 2021 nivel nacional del gobernante Frente de Todos -con especial impacto en algunos distritos- obligó también a asumir nuevos planes políticos que comenzará a verse trazados con mayor claridad el año entrante en la definición del calendario electoral.

Pero antes de que termine el año, sin embargo, ya hay provincias con fecha confirmada de elecciones desdobladas, a partir de razones constitucionales y/o de conveniencia política, según el caso.

Una estrategia que en los hechos “provincializa” la elección y evita riesgos arrastres derivados de la discusión por la sucesión en la Casa Rosada. El telón de fondo: intentos de gobernadores, sobre todo norteños, en pos de una suspensión de las PASO, infructuosos hasta ahora pero que podrían incluir en las próximas horas nuevas conversaciones en CABA.

Hasta el momento son al menos ocho distritos los que ya han confirmado que sus elecciones se harán despegadas de la nacional.

Por último, las provincias también tienen por delante la profundización del desarrollo de sectores, como el tecnológico, el de las energías sustentables y el de exploración y explotación de nuevas fuentes productivas. Es una oportunidad que no sólo podría ayudar a reconvertir la matriz económica provincial sino también a abrirle las puertas del mundo a muchas empresas del interior.

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