Política

Guerra Vidal-jueces por "causas armadas" agita clima en tribunales y en la AFI

La gobernadora desafió a que De Lazzari denuncie las irregularidades que diagnosticó ante magistrados penales. Juez jugó la diagonal con causa Dolores y lo respaldó colega de Casación. Central de espías, irritada con catarsis.

Con la gobernadora María Eugenia Vidal saliendo al cruce del presidente de la Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires Eduardo De Lazzari por sus explosivos dichos acerca de “causas armadas artificialmente” en tribunales, terminó por explotar un escándalo institucional accionado desde la válvula menos pensada. La mandataria desafió al titular del máximo tribunal bonaerense a “denunciar” lo que deslizó ante el auditorio de la V Jornada de la Red de Jueces Penales Bonaerenses. El magistrado recogió el guante a través de un comunicado, pero se apoyó en tres casos de ejemplo de accionar judicial turbio a los que hizo alusión y que actualmente están judicializados a través de los carriles del Ministerio Público. Las palabras de De Lazzari fueron respaldadas por las del juez de Casación provincial Víctor Violini y también generó réplicas en el submundo del espionaje local, que se sintió aludido por el diagnóstico que se hizo, especialmente de la actualidad de Comodoro Py.

“Cuando uno es responsable de un poder y sabe que hay un delito -persecución o armado de causas son delitos- está obligado a denunciarlo. Si no uno es cómplice y es un delito”, dijo Vidal en una entrevista periodística. Y agregó que “si el presidente de la Suprema Corte cree que hay causas armadas o persecuciones está obligado a denunciarlo. Uno tiene que ser consecuente con lo que dice en la acción judicial”. De Lazzari, vía un comunicado de presidencia, aclaró ayer que sus dichos corresponden en realidad al 28 de junio en el marco de las habituales reuniones que realiza con jueces de distintos fueros donde se analizan problemáticas particulares. Y que su intención fue advertir sobre “abusos del proceso penal” con situaciones conflictivas dentro de la provincia, “a semejanza de lo que públicamente es conocido en la órbita federal, en donde se está sustanciando una trascendente causa ante el Juzgado Federal de Dolores”. De Lazzari hizo expresa alusión a la red parajudicial que investiga el juez Alejo Ramos Padilla y que alcanzó al fiscal provincial Juan Ignacio Bidone, suspendido y rumbo a juicio político por su participación en la red por la que fue procesado. “No particularizó los casos registrados en sede provincial por la reserva que impone el estado de las respectivas actuaciones”, completó. Y dirigió un dardo a Vidal para subir el voltaje: “ante expresiones que ligeramente califican su actitud –indicó sin hacer nombres propios-, deja constancia ahora que entre otras situaciones estaba haciendo referencia al caso del Fiscal de Mercedes imputado de brindar ilegalmente información a un procesado, lo que ha motivado su suspensión por la Suprema Corte y su juzgamiento en sede penal”. El aludido es Bidone. Pero, elípticamente, enumeró “denuncias efectuadas por un magistrado de Lomas de Zamora”, que fueron cursadas a la Procuración y “al caso de un Fiscal al que se le atribuye el armado de una causa con testigos falsos y la colaboración de abogados, cuyo juzgamiento por el Tribunal de Enjuiciamiento de Magistrados tiene fecha de debate oral para el 26 de agosto”.

De Lazzari evitó nombres, pero según pudo saber Ámbito Financiero, el juez que realizó una denuncia en Lomas de Zamora fue Gabriel Vitale contra el fiscal Sebastián Scalera, el mismo que había ordenado la detención de Pablo Moyano. El magistrado lo denunció en el marco de un paquete de causas ligados a la feria La Salada. Había señalado desaparición de pruebas pero Scalera también lo contra denunció por filtraciones a la prensa. El caso del fiscal que irá a jury es el de Oscar Acevedo, actualmente suspendido.

La pelea entre Vidal y De Lazzari reedita un enfrentamiento subterráneo: en la gobernación piensan que fue este juez el que impulso la impugnación al recién llegado exjuez federal Sergio Torres para ocupar una vacante en la Corte bonaerense, cuya elección corrió por cuenta directa de Vidal y de la buena relación del magistrado que dejó Comodoro Py de la mano de Cristian Ritondo. De Lazzari resistió el juramento de Torres atento a falencias para acreditar el domicilio en provincia. Pero las declaraciones del juez y de Violini –que fue incluso más duro haciendo referencia al caso de Luis Carzoglio que denunció haber sido “visitado” por dos altos agentes de la AFI para anticipar un fallo sobre los Moyano- hicieron estallar al submundo del espionaje con sede visible en las oficinas de la calle 25 de Mayo. Un sector de la justicia provincial amenazó con iniciar una rebelión feroz para intentar diferenciarse de Comodoro Py.

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