Parte de los bienes históricos de Juan Domingo Perón volverán a la Argentina. Antonio Mata, presidente de Aerolíneas Argentinas, compró en la subasta de Christie's en Roma el sudario que cubrió el cuerpo de Eva Perón, y lo donará al Estado argentino.
Francisco de Narváez se quedó con la biblioteca y el uniforme de gala de Perón y el Partido Justicialista consiguió comprar el sobretodo que usó el ex presidente cuando se despidió de la Plaza de Mayo en su última aparición pública.
Los objetos que pertenecieron a Juan Domingo y Eva Perón subastados ayer en Roma por la Casa Christie's por un total de 440.657 euros volverán al país, tras ser adquiridos por los empresarios Antonio Mata y Francisco de Narváez, que compraron los más importantes, mientras otros elementos menores quedaron en manos de autoridades del Partido Justicialista. El lote constaba de 2.000 piezas, y el alto precio obtenido por varias de ellas superó las cotizaciones de los expertos en memorabilia. Del total de 56 lotes, se vendieron sólo 22. El resto quedó para una nueva subasta.
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El precio más alto, 170.100 euros (130.000 más la comisión que paga el comprador y que en este caso ascendió a 24%), lo pagó el empresario español Antonio Mata, presidente de Aerolíneas Argentinas, por la pieza más preciada, el sudario de tres velos celestes y blancos que envolvieron el cadáver embalsamado de Eva. La compañía aérea ya anunció que Mata hizo la compra a título personal y que lo pondrá a «disposición del Estado argentino para que sea preservado como patrimonio histórico nacional», dado que es «una pieza de gran valor histórico para los argentinos».
Según las mismas fuentes, el sudario llegará al país el próximo miércoles y será exhibido a la prensa a mediados de la semana próxima en un lugar que se determinará. El atavío fúnebre rebasó largamente una estimación que oscilaba entre 30.000 y 40.000 euros, pese a que antes del remate fuentes informadas habían asegurado a este diario que suscitaba el rechazo de compradores supersticiosos.
El empresario Francisco de Narváez (ex Tía) compró varios lotes, entre ellos, un archivo fotográfico que contiene una imagen de Juan Perón donde se lo ve joven y con las botas puestas, fumando y leyendo el diario en actitud distendida sobre una cama (5.208 euros). Además se llevó el uniforme de gala del ex presidente (93.000 euros) y la bibliotecade 1.150 volúmenes que, estimada entre 38.000 y 50.000 euros, alcanzó el segundo precio de la subasta, 148.250 euros.
Por su parte, y mucho más humilde, el Partido Justicialista -que tiene todas sus cuentas embargadas-gastó un total de 15.189 euros y se llevó una miscelánea de objetos que van desde la agenda de direcciones del general, pasando por una lámpara y un espejo de la Quinta 17 de Octubre en Puerta de Hierro, algunos objetos de cocina y una jarra de vino, hasta un variado surtido de pertenencias de Evita: un portarretratos, otros dos espejos de líneas afrancesadas y un juego de cucharitas. Entre estas reliquias que acaparó el justicialismo figura el sobretodo de lana príncipe de Gales que Perón usó en su última aparición pública pocos días antes de su muerte, en su famosa despedida de los argentinos, cuando dijo: «Llevaré grabada en mi retina la imagen de este pueblo». La operación fue comandada por el apoderado del partido, Jorge Landau, vía telefónica desde la sede partidaria de la calle Matheu.
Cabe subrayar que, al igual que el del sudario de Eva, a todos los precios aquí consignados ya se les sumó la comisión a cargo de los compradores que incluye el IVA y fue fijada en este caso en 24%, mientras en Nueva York se paga 19,5 de los primeros 100.000 dólares y 12% del resto.
Los 2.000 lotes que salieron a la venta, estuvieron guardados durante décadas en el Colegio Argentino de Madrid y forman parte de las 6.800 piezas del patrimonio de Perón que en 1990 Isabel Perón le donó a la Fundación por la Paz y la Amistad de los Pueblos que encabeza Antonio Mario Rotundo.
• Latido
El corazón peronista parece latir con más fuerza lejos de casa. En 1999, el misterioso señor Antonio Mario Rotundo, un viejo conocido de la militancia peronista con firmes contactos en la Iglesia, mandó a remate en la porteña casa Naón y también con fines benéficos, aunque con muy tristes resultados, otras 150 reliquias del general provenientes de Puerta de Hierro. Los precios alcanzados en esa venta fueron absurdos por lo bajos. Por los discos de Palito Ortega, Lucho Gatica y Mariano Mores, los zapatos de gala, corbatas, fotos personales y de los caniches Canela y Puchy, libros, grabadores y parte del vestuario de Perón, entre otros recuerdos, apenas si se alcanzaron a pagar valores que oscilaban entre 60 y 300 pesos (o dólares, entonces). Lo cierto es que el antecedente de Naón fue un verdadero bochorno peronista. La suma total de la venta fue de 20.000 pesos, y lo cierto es que Carlos Menem, al igual que Duhalde, que tiene un Museo en la quinta de San Vicente con un saco sport del general como mayor trofeo, no se interesó en una subasta que tuvo clientes menores como Alieto Guadagni y Octavio Frigerio.
Todo parece poco, sin embargo, sobre todo si se compara con el millón de dólares logrado ese mismo año en Christie's de Nueva York, por un broche de Van Cleef & Arpels que representaba la bandera argentina y que había pertenecido a Evita, precio que según rumores pagó la mismísima Madonna y que hizo desistir a Susana Giménez de la puja, que no cesaba de llorar por la oportunidad perdida.
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