La meningitis es una inflamación peligrosa de las membranas que protegen el cerebro y la médula espinal. Actualmente, Argentina enfrenta una suba inusual de esta enfermedad: según el Boletín Epidemiológico Nacional, ya se reportaron 172 casos en 2026. Esta cifra supera los 152 casos que se registraban habitualmente en años anteriores, lo que vuelve indispensable reforzar las medidas de prevención.
Esta enfermedad puede originarse por virus, bacterias, hongos o parásitos. Sin embargo, las variantes bacterianas son las más peligrosas para la salud pública debido a su gravedad. Su avance suele ser muy rápido y puede causar daños neurológicos irreversibles o incluso la muerte, afectando con mayor fuerza a los grupos de riesgo.
La meningitis se manifiesta de forma súbita con náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz y alteraciones del estado mental. Dado que sus signos iniciales son similares a otras afecciones comunes, muchas veces no se les da la importancia necesaria. Ese tiempo perdido antes de iniciar el tratamiento es el mayor obstáculo para una recuperación segura.
Detectar la enfermedad en recién nacidos es un desafío, ya que se manifiesta a través de llantos difíciles de calmar, falta de apetito o sueño excesivo. Enrique Casanueva, jefe emérito del Servicio de Infectología Infantil del Hospital Universitario Austral, advierte que “reconocer estos signos y consultar de forma precoz es clave para iniciar el tratamiento adecuado y reducir el riesgo de secuelas”, enfatizando que una consulta a tiempo puede cambiar el pronóstico.
La enfermedad meningocócica invasiva golpea con más fuerza a los menores de un año. Con una letalidad que llega al 15%, quienes logran recuperarse suelen enfrentar daños neurológicos o pérdida auditiva. El experto destaca que lo más preocupante es su capacidad de ser "aguda y fulminante en niños previamente sanos", independientemente de qué cepa (A, B, C, W o Y) esté circulando.
vacuna
Es fundamental entender que las vacunas son el escudo más efectivo contra enfermedades graves.
Ministerio de Salud llama a reforzar la vacunación ante la suba de casos de meningitis
La vacuna es, sin duda, el recurso más efectivo para evitar las complicaciones graves de la meningitis. El Calendario Nacional de Vacunación de Argentina ya contempla la protección contra los principales agentes bacterianos causantes de esta enfermedad, tales como el meningococo, el neumococo y la bacteria Haemophilus influenzae tipo b.
Para combatir el meningococo, la vacuna tetravalente ofrece una protección integral contra los serogrupos A, C, Y y W. Su aplicación comienza en los primeros meses de vida, buscando no solo resguardar a los más pequeños, sino también disminuir la presencia de la bacteria en la población. “La vacunación oportuna permite no solo proteger a quien recibe la dosis, sino también disminuir la transmisión entre contactos cercanos. De hecho, en el caso del Meningococo, los adolescentes y adultos jóvenes presentan las tasas más altas de portación”, afirmó Casanueva.
Aunque el 83,5% de los bebés argentinos recibe la primera dosis contra el meningococo a los 3 meses, la cobertura comienza a debilitarse con el tiempo: baja al 72,9% en el refuerzo de los 15 meses y se desploma al 51,9% al llegar a los 11 años. Esta tendencia es preocupante en la adolescencia, una etapa donde el riesgo de contagio crece debido a una mayor interacción social y convivencia estrecha.
Para una cobertura más completa, se pueden sumar estrategias contra otros serogrupos de la bacteria. La importancia de esto radica en la situación epidemiológica local: en el período 2022-2024, casi la totalidad de los casos en lactantes (95%) fueron causados específicamente por el serogrupo B.
Es fundamental entender que las vacunas son el escudo más efectivo contra enfermedades graves. Mantener el Calendario Nacional al día no es solo una responsabilidad individual, sino un acto de protección hacia los más vulnerables y un compromiso con la salud pública en todas las etapas de la vida.