29 de diciembre 2006 - 00:00

Asesinato en autopista: detienen a un adolescente y buscan a un cómplice

Un adolescente de 17 años fue detenido esta tarde en la localidad bonaerense de Moreno, tras ser identificado como uno de los autores que mataron a Cristian Andrade, al arrojarle un cartel de señalización contra el parabrisas de su auto el lunes pasado en la Autopista del Oeste, informaron fuentes policiales.

La detención se produjo en el marco de la investigación que realizaron efectivos de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Mercedes y de la Distrital de Moreno y por las descripciones brindadas por testigos del hecho.

El detenido, un adolescente de 17 años, fue puesto a disposición de la jueza de Menores de Mercedes, Mirta Liliana Guarino.

El fiscal de Moreno, Horacio Chiminelli, detalló hoy que un testigo brindó un descripción de los involucrados y que uno de los atacantes estaba armado, por lo que ese dato orientó la pesquisa hacia el robo como móvil del crimen.

A partir de estos datos y de las investigaciones realizadas por los distintos organismos policiales se logró la detención del adolescente y se busca ahora a un joven de unos 24 años, quien también participó en el ataque contra Andrade.

Por su parte, el fiscal indicó que los testigos que se comunicaron en las últimas horas con él, ya declararon en la causa y relataron que unos minutos antes del crimen de Andrade, ellos fueron víctimas de la misma maniobra, en el mismo lugar y realizada por los mismos delincuentes.

No obstante, en su caso, el cartel fue arrojado al asfalto para que el auto se detuviera, por lo que al conductor le bastó una maniobra para esquivarlo.

Según explicó Chiminelli, uno de los tripulantes de ese auto vio que uno de los dos agresores que arrojaron el cartel llevaba un arma de fuego, tras lo cual alcanzó a ver desde una distancia de 100 metros cuando las mismas personas realizaron la misma maniobra contra el auto que manejaba Andrade, quien murió.

Los dichos del conductor de ese auto, quien viajaba con su familia y un matrimonio amigo -uno de cuyos integrantes también declaró-, son para Chiminelli fundamentales en dos cuestiones: permiten orientar el ataque al móvil del robo, ya que los delincuentes estaban armados, y le aportaron detalles sobre la fisonomía de los agresores que permitieron esta detención.

Chiminelli dijo que los nuevos testimonios aportados a la causa surgieron luego de que él diera públicamente su teléfono celular en los medios de prensa y solicitara a eventuales testigos acercarse a declarar para comprometerse cívicamente en la resolución del caso.

El fiscal también destacó que un hombre lo llamó y le dijo que tenía algo para contarle, aunque no quería declarar ante la policía, sino sólo ante el fiscal.

Por tal motivo, Chiminelli fue a su casa, situada en una localidad del partido de Moreno, donde personalmente le tomó declaración a ese hombre y a otra persona que lo acompañaba al momento del hecho, cerca de las 4 de la madrugada del 25 de diciembre pasado.

El instructor judicial utilizó ayer el mismo procedimiento cuando fue hasta la casa de la viuda de Andrade, Paola Contreras, en el country Banco Provincia de Francisco Alvarez, también en Moreno, para tomarle la testimonial.

La mujer relató con detalles cómo sucedió el hecho y precisó que los agresores no tenían más de 20 años y que actuaron con "una alevosía inusitada".

Para Chiminelli, los dichos de Contreras fueron útiles para la pesquisa ya que aportó "elementos contundentes" a la investigación y, si bien indicó que la mujer tiene la "persuasión" de que los jóvenes estaba ebrios, dijo que a él le quedan dudas al respecto.

Es que el fiscal cree que el cartel era pesado por lo que que si los agresores hubieran estado alcoholizados no habrían podido arrojarlo "tipo jabalina" contra el auto de Andrade la madrugada de Navidad.

En aquella oportunidad Andrade fue atacado cuando junto a su esposa y sus hijos de 11 y 7 años, regresaba al country del Banco Provincia, tras festejar la Nochebuena en casa de unos familiares en Capital.

Según relató la esposa de la víctima, que era empleado bancario, cuando se trasladaban en su auto Peugeot 505 por la Autopista del Oeste rumbo a Moreno, en el kilómetro 41, dos jóvenes se acercaron al lado izquierdo del auto y le arrojaron al parabrisas un cartel de señalización que impactó en la cabeza de Andrade y le provocó la muerte instantes después.

No obstante, con los nuevos testimonios aportados a la causa que indican que llevaban un arma, el fiscal dijo que no descarta recaratular el caso como homicidio calificado criminis causa, ya que cometieron un crimen al ver frustrado un asalto.

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