24 de agosto 2011 - 15:21

Atan, golpean y roban $ 30 mil a un contador

Dos jóvenes delincuentes armados protagonizaron un violento asalto en la casa de un contador, ubicada en esta ciudad, donde redujeron a cinco personas, las ataron con cables y las golpearon, y finalmente escaparon llevándose $ 30 mil, joyas y otros elementos de valor.

El golpe se produjo ayer por la mañana y los ladrones lograron ingresar a la vivienda -ubicada en la zona de Barrio Norte platense- aprovechando que justo en ese momento llegaba la empleada doméstica a trabajar.

Los ladrones redujeron dentro de la casa a la empleada, al contador, a su esposa -una mujer de 69 años operada recientemente de la cadera-, a un cliente que se encontraba allí y finalmente a un cerrajero que llegó más tarde para realizar una reparación.

Todo se inició alrededor de las 10 de la mañana, en una casa de la calle 9 entre 37 y 38 de esta ciudad, cuando llegaba a trabajar la empleada doméstica, según lo señalado por el diario "El Día".

Cuando la dueña de casa y esposa del contador abrió la puerta, detrás de la empleada ingresaron los dos delincuentes que le estaban apoyando un arma en la espalda.

"Yo estaba en el estudio que tengo atrás de la casa, con un cliente -explicó el contador Enrique Alleti, de 68 años, dueño de la vivienda-. Salimos con el cliente y ahí nomás un ladrón me puso un arma en la cabeza".

Según trascendió, los delincuentes tendrían unos 25 años y se tapaban parcialmente el rostro con bufandas: ambos estaban armados con revólveres.

A los gritos, los asaltantes le dijeron a sus cuatro víctimas que se tiraran al piso, y comenzaron a atarlos.

Para hacerlo, utilizaron cordones de zapatillas y cables que arrancaron de un teléfono.

Justo en ese momento sonó el timbre. "Yo le había dicho al cerrajero que venga por una cerradura que tenía que arreglar. Los ladrones amenazaron a la empleada doméstica y le dijeron que lo haga entrar", dijo el profesional.

Sin posibilidad de resistirse, con una arma apoyada en la espalda, la joven fue hasta la puerta y abrió: "Pasá", le dijo al cerrajero.

Apenas puso un pie dentro de la vivienda, el hombre se llevó la tremenda sorpresa: también lo redujeron a punta de pistola, lo llevaron al comedor, y, además de atarlo, lo golpearon, de acuerdo con lo indicado.

Durante alrededor de media hora, mientras uno de los ladrones vigiló a sus víctimas, que permanecían atadas, el otro se ocupó de revisar las habitaciones, dejando todo tirado en el suelo.

"Repetían a cada rato que querían más plata, que si no, nos iban a matar", aseguró Alleti.

Las víctimas explicaron que la mayor parte del dinero que se llevaron, alrededor de $ 30 mil, pertenecía a clientes del contador.

Además del dinero, los individuos se llevaron joyas, celulares y algunos elementos de valor que encontraron en la casa.

Luego se dieron a la fuga y dejaron a sus víctimas atadas y encerradas, debido a que se llevaron la llave de la vivienda.

"Cuando vimos que se fueron empezamos a desatarnos y llamamos al 911, porque el inalámbrico por suerte funcionaba", dijo una de las víctimas.

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