Con apoyo multipartidario, legisladores de la UCR presentaron en la Legislatura porteña un proyecto que busca declarar "de utilidad pública" a la Casa Beiró, ubicada en el barrio de Villa Devoto en la Ciudad de Buenos Aires, para avanzar con su expropiación y transformación en Centro Cultural o Museo. La iniciativa, que se hace eco de un histórico reclamo vecinal luego de sucesivos incendios, busca proteger la integridad del inmueble, que fuera vivienda del histórico dirigente radical, Francisco Beiró, debido a su valor identitario y cultural para la zona.
CABA: impulsan proyecto para expropiar la Casa Beiró en Villa Devoto tras un nuevo incendio
Legisladores del radicalismo, con apoyo multipartidario, presentaron una iniciativa para declarar "de utilidad pública" la casona que perteneció al histórico dirigente Francisco Beiró. Días atrás, un nuevo siniestro afectó las instalaciones.
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La iniciativa propone salvaguardar la integridad de la centenaria casa del histórico dirigente, que ocupó el cargo de ministro del Interior de la Nación durante el gobierno de Hipólito Yrigoyen. En su trayectoria política, Beiró se desempeñó como presidente del Comité Nacional de la UCR y diputado nacional. Y en 1928 acompañó al expresidente radical en la campaña para las elecciones, pero, pese al triunfo, no llegó a asumir dado que falleció en julio de aquel año.
La casona perteneció a la familia del histórico referente de la UCR hasta que en 2007 sus bisnietas decidieron venderla debido a las dificultades para mantenerla. Un año después fue adquirida por una reconocida inmobiliaria de la zona, lo que encendió las alarmas de los vecinos de Devoto ante el riesgo de que sea demolida.
Bajo el lema "Salvemos la Casa Beiró", vecinos del barrio y la Junta de Estudios Históricos de Villa Devoto reclamaron por la cataloguización del inmueble para que sea considerado dentro del nivel de Protección Estructural, previsto para inmuebles "de carácter singular" por sus características "tipológicas de índole arquitectónica" y su valor "histórico-cultural y urbano". En 2008 se aprobó su recategorización urbana a través de la ley N° 2858.
Desde aquel momento, legisladores radicales presentaron diversos proyectos para que se logre conservar la vivienda y evitar que prosiga su deterioro, reclamo que se aceleró el año pasado luego del incendio que sufrió la casona el 5 de enero del 2025 y que volvió a replicarse luego de un nuevo siniestro ocurrido el 27 del mes pasado. Hasta el momento, las iniciativas no lograron avanzar y, consecuentemente, perdieron estado parlamentario. Pero lejos de resignarse, representantes de la UCR volvieron a la carga para reimpulsar el reclamo de los vecinos.
Proponen expropiar la Casa Beiró en Villa Devoto
El nuevo proyecto, redactado por el radical Francisco Loupias, propone declarar "de utilidad pública" la finca de Beiró, ubicada en la calle José Cantilo 4500, en el barrio de Villa Devoto, debido a "su interés cultural e histórico". Asimismo, llama a que se avance con su expropiación por parte del Poder Ejecutivo de CABA para que el inmueble sea puesto en valor y sea utilizado como Centro Cultural o Museo, bajo la órbita del Ministerio de Cultura porteño.
El objetivo de la iniciativa es "salvaguardar el valor histórico y cultural del inmueble y los bienes contenidos en él", que configuran "la memoria histórica colectiva de nuestra Ciudad", además de "satisfacer a la comunidad la necesidad de contar con un Centro Cultural, Museo y/u otro destino vinculado a estos".
"Motiva al presente, el estado preocupante de conservación que experimenta el inmueble sumado a la intranquilidad de los vecinos del lugar quienes permanentemente bregan para rescatar del deterioro extremo y la posible desaparición de este monumento de la Comuna 11, que presenta un importantísimo valor arquitectónico y cultural", señala el proyecto.
Los gastos que requiera el cumplimiento de la Ley, el proyecto determina que se imputen a la partida presupuestaria “correspondiente del Presupuesto General de Gastos y Recursos de la Ciudad de Buenos Aires”. En caso de que sea aprobado, el Poder Ejecutivo porteño deberá iniciar el proceso expropiatorio a los 30 días de que sea promulgada la ley en el Boletín Oficial de la Ciudad.
Apoyo multipartidario al proyecto de expropiación de la Casa Beiró
La iniciativa cuenta con el apoyo de representantes de casi todos los partidos que integran el Palacio Legislativo. A Loupias lo acompañan como coautores Manuela Thourte, Aldana Cruccita, María Fernanda Mollard y Guillermo Suárez (UCR), que configuran la totalidad del bloque radical. Pero también aportaron su firma Gimena Villafruela (PRO) y Facundo Del Gaiso (Coalición Cívica), miembros del oficialismo en Vamos por Más.
El legislador radical también cosechó los apoyos de los legisladores Alejandro Grillo y Delfina Velázquez, representantes del peronismo en Fuerza Patria, actualmente el bloque más numerosos del recinto. Y recibió el visto bueno de Pablo Donati, representante de Republicanos., A todos ellos los une la preservación de la vivienda, pero también el hecho de ser vecinos de la Comuna 11.
Para engrosar el respaldo legislativo, Loupias también consiguió el aval de Sebastián Nagata y Graciela Ocaña, miembros de Confianza Pública. Ocurre que el presidente de la comuna, Nicolás Mainieri, pertenece al partido de la exministra, por lo que el interés es doble.
En caso de ser aprobado, la expropiación recaerá sobre una parte de la finca original ya que, tal como señala el proyecto, con el transcurso del tiempo el resto de la quinta "fue loteada y demolidas las caballerizas y cocheras".
La “Casa Beiró”, como coloquialmente se la denomina en el barrio, "ha acompañado la vida democrática argentina, ha sido testigo mudo de reuniones, debates y charlas enriquecedoras a lo largo de su historia", señala Loupías, quien también remarca su valor arquitectónico por su estilo ecléctico, encuadrado dentro de una corriente ampliamente difundida en Argentina a fines del Siglo XIX y principios del XX.
El propósito del proyecto "es la satisfacción del bien común", según asegura el legislador de la UCR, tomando como base "principios como el de la función social de la propiedad y del destino universal de los bienes".
Amparados en la Ley 238, buscan la obtención "de una irreprochable declaración de utilidad pública con el fin último de salvaguardar los elementos testimoniales que hacen al valor histórico-cultural del inmueble" que configura "la memoria histórica colectiva de nuestra Ciudad, al tiempo de satisfacer a la comunidad, la necesidad de contar con espacios culturales en el seno barrial".
Nuevo incendio reaviva el debate sobre la expropiación
En las últimas semanas, un nuevo incendio en el inmueble volvió a poner el debate de la expropiación en el centro de la escena. El 28 de enero, los vecinos tomaron conocimiento del siniestro y, a través del instagram @CasaBeiró, denunciaron la inacción de parte del Gobierno de la Ciudad y de la inmobiliaria que actualmente es propietaria.
"La casa de Francisco Beiró quedó prácticamente sentenciada. El incendio ocurrido en la noche del 27 de enero no solo dejó daños materiales visibles, sino que aceleró un proceso que parecía inevitable: hoy, el inmueble se encuentra listo para su demolición", manifestaron en un posteo en sus redes sociales.
Vecinos denunciaron que el incendio dejó "estructuras debilitadas, sectores inhabitables y un riesgo latente" que pusieron a la vivienda "fuera de toda posibilidad de recuperación". "Lo que durante años formó parte del paisaje y de la memoria política y barrial aparece ahora como un cascarón vacío, marcado por el fuego y por un abandono previo".
Entre los principales acusados aparece la inmobiliaria que, al ser titular del dominio, no cumplió con la obligación de garantizar condiciones mínimas de seguridad. Las culpas también recayeron sobre la administración porteña, el cual, según afirmaron, por no proponer "un plan claro de preservación", lo que la dejó expuesta "al paso del tiempo y a la falta de protección efectiva del patrimonio urbano", pese a la vigencia de la ley.
"El incendio del 27 de enero deja así una doble consecuencia: la inminente demolición de una casa histórica y la confirmación de una lógica urbana donde el abandono, el fuego y la especulación terminan resolviendo lo que la política patrimonial nunca llegó a proteger", denunciaron.
Ante ese escenario, los vecinos exigen que el Gobierno determine "responsabilidades" y aplique sanciones y medidas para evitar que vuelva a repetirse un hecho como el ocurrido. Mientras tanto, la Legislatura se prepara para abrir el periodo legislativo con la conformación de las comisiones, por donde pasará el nuevo proyecto. La esperanza de los vecinos y de los diputados sigue intacta: lograr que, de una vez por todas, se logre la expropiación del inmueble y pase a manos del Estado porteño para su resguardo.
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