5 de noviembre 2022 - 00:00

Cáncer de Mama: la clave está en la detección precoz

Debemos continuar haciendo hincapié en la realización de controles ginecológicos periódicos, permitiendo un acceso equitativo a la salud que permitirá ahorrar costos y salvar vidas.

Debemos continuar haciendo hincapié en la realización de controles ginecológicos periódicos.

Debemos continuar haciendo hincapié en la realización de controles ginecológicos periódicos.

La mama es una glándula superficial y de fácil examen, por lo que su exploración resulta menos compleja que la de órganos internos o profundos. Con medidas sencillas y de bajo costo, se pueden detectar precozmente la mayoría de las anormalidades, evitando el avance de la enfermedad.

Por lo general, el cáncer de mama es más frecuente a partir de los 50 años, aumentando su incidencia con los años, aunque en la última década se ha observado un incremento de los casos en mujeres de menor edad.

Los factores de riesgo más frecuentes son la obesidad, el consumo excesivo de alcohol o la terapia de reemplazo hormonal.

Para prevenir esta enfermedad, existen medidas que pueden disminuir su probabilidad de desarrollo, como la lactancia materna, la actividad física y seguir una alimentación saludable.

En el cáncer de mama, al igual que en otras enfermedades, el nivel de ingresos de la población son determinantes de la sobrevida. En poblaciones menos favorecidas y países de menor ingreso per cápita, la supervivencia es sensiblemente menor que en países más ricos. Esto se se debe a que el diagnóstico se realiza tardíamente, cuando el tumor ya está avanzado, ya que la realización de controles preventivos no se realiza de manera sistemática ni extendida en toda la población.

Cuando el cáncer se detecta en estadios iniciales, tiene cura. Durante este estadio el tumor es pequeño y se localiza en la mama sin haber invadido ganglios linfáticos ni generado metástasis a distancia. En estos casos, puede ser resecado mediante cirugía y el pronóstico mejora sensiblemente, logrando una sobrevida a largo plazo mayor al 90%.

Esto se logra con métodos sencillos. La mamografía es el método de screening (tamizaje) más utilizado y recomendado a nivel mundial. Mediante este estudio sencillo, de bajo costo y no invasivo, pueden diagnosticarse la mayoría de los tumores de mama a tiempo. La mamografía debe realizarse de manera anual a partir de los 40 años (en algunos países es a partir de los 50 años).

También es de gran importancia la realización del autoexamen, sobre todo en mujeres jóvenes. Esta estrategia hace que las mujeres estén más atentas a los cambios en sus mamas y puedan notar alguna anormalidad, aunque el autoexamen no debe reemplazar la visita anual al ginecólogo.

El cáncer de mama seguirá siendo el más común en las mujeres, pero si se logra la detección precoz, puede reducirse su mortalidad. Para ello, debemos continuar haciendo hincapié en la realización de controles ginecológicos periódicos, permitiendo un acceso equitativo a la salud que permitirá ahorrar costos y salvar vidas.

Decana de Ciencias de la Salud de Universidad Siglo 21

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