29 de septiembre 2009 - 23:18

Caso Belluscio: piden hasta 23 años de prisión para los secuestradores

Un fiscal de San Isidro solicitó penas de hasta 23 años de prisión para los cuatro acusados del secuestro de Pablo Belluscio, un joven que en 2003 estuvo 43 días cautivo y al que le amputaron un dedo.

En su alegato ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2, el fiscal Jorge García pidió 23 años para Víctor Valenzuela, alias "El Chileno Manolo"; 22 años para Horacio "Lala" López; 21 años para Oscar Alejandro Villagra y 20 años para Mario Leopoldo Ibarra.

El representante del Ministerio Público los halló responsables de los delitos de "secuestro extorsivo agravado por el uso de armas, por la participación de tres o más personas, por lograr el propósito (cobrar el rescate) y por causarle lesiones gravísimas a la víctima".

A esas figuras les sumó, en concurso real, "robo calificado y abuso de armas y abuso de armas criminis causa", porque los captores le robaron pertenencias a Belluscio y además dispararon e hirieron a dos policías cuando lo secuestraron.

Para el quinto acusado en este juicio, Sergio García, quien no está imputado del secuestro sino de haber tenido una participación menor en la banda, el fiscal pidió tres años y tres meses de prisión y le imputó el delito de "tenencia de arma",

En su exposición ante los jueces Clarisa Moris, Luis Zapata y Lino Mirabelli, el fiscal remarcó que durante el debate quedó acreditado que esta banda, a la que la policía bautizó "Los cortadedos", estaba liderada por `Lala` López y por Sergio Leiva, alias `el Negro Sombra`, ambos ya condenados por otros secuestros resonantes.

García explicó que los captores "tenían dos o tres grupos operativos distintos pero interrelacionados entre sí" para concretar secuestros en forma simultánea y mencionó entre ellos el de Mirta Fernández y Leopoldo Andrada, a quienes como a Belluscio les cortaron un dedo.

El fiscal también recordó que esta banda intervino en la captura de Ernesto Rodríguez, y en ese sentido recordó que el propio "Lala" López fue detenido en febrero de 2004 en la finca de San Andrés de Giles donde la policía en su momento rescató al padre del empresario Jorge "Corcho" Rodríguez.

El fiscal García mencionó como agravantes "el grave daño psicológico" no sólo para la víctima sino también para todo el grupo familiar, "la perversidad" de los autores en la amputación del dedo, "el largo período de cautiverio" y, por último, "sus antecedentes".

En cuanto a las pruebas, García hizo especial hincapié en las declaraciones en el juicio de tres detectives del gabinete antisecuestros de la DDI de San Isidro que ratificaron que todos los informantes que aportaron datos en la causa apuntaron a los ahora juzgados, en especial a "Lala" López y "El Chileno Manolo".

Incluso, García valoró el testimonio de Juan Carlos Gómez, un ex policía federal que fue condenado por el secuestro de Mirta Fernández y en su momento delató a la banda de "Lala? por el caso Belluscio, aunque cuando fue a declarar al juicio denunció que había sufrido apremios y amenazas por parte de la policía y personal de la Fiscalía Federal de San Isidro de Rita Molina.

Otras pruebas contundentes para el fiscal son las pericias balísticas que acreditaron que tanto una pistola calibre 9 milímetros secuestrada en la casa de Villagra, como un fusil FAL encontrado donde fue detenido López, fueron armas utilizadas en la captura de Belluscio y posterior tiroteo con los policías.

En cuanto a Ibarra, señaló que su auto Volkswagen Golf rojizo fue uno de los dos vehículos utilizados para interceptar y trasladar a Belluscio y que los 5.000 pesos en efectivo que tenía estaban en un fajo que acababa de cambiar en un banco con dólares del rescate de Belluscio.

Por su parte, los defensores comenzaron a alegar esta tarde y adelantaron a que pedirán las absoluciones de sus clientes por falta de pruebas y por presuntas irregularidades en la instrucción de la causa.

El juicio que ingresó en la etapa de alegatos se inició el 7 de septiembre y tuvo su testimonio más dramático tres días después, cuando la víctima declaró que desde el primer día de cautiverio sus secuestradores amenazaron con cortarle un dedo, que en todo momento temió que lo violaran, que el día de su liberación pensó que lo iban a matar y que odiaba a sus captores.

Sobre la amputación, estimó que la hicieron con una hoja de un cuchillo que escuchó que ese día afilaban contra una piedra y que luego de darle varias pastillas para sedarlo, colocaron una mesa al lado de su cama para cortarle el dedo.

"Yo estaba conciente, pero medio drogado. Había al menos tres personas. Una me ató un cordón de zapatilla a la base del dedo, haciendo un torniquete. Otro me agarró la mano y me separó los dedos. Y de repente siento un chack! (sic). Otra persona me puso una venda", recordó.

Belluscio, entonces de 25 años, fue secuestrado el 22 de septiembre de 2003 cuando salía del complejo deportivo Perú Beach, de la localidad bonaerense de Martínez, donde practicaba hockey.

Durante el cautiverio, que duró 43 días y tuvo tres lugares distintos, los secuestradores enviaron a la familia del estudiante de biología dos falanges del dedo índice de la mano izquierda como un mensaje mafioso de presión.

El 3 de noviembre de 2003, la familia de Belluscio pagó 148.000 dólares de rescate desde un tren en movimiento en Isidro Casanova y la madrugada siguiente el joven fue liberado cerca de un country en Benavídez, partido de Tigre.

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