3 de julio 2012 - 18:54
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Tras el cierre del Tevatron estadounidense, el año pasado, todo está ahora en manos del Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el acelerador de partículas más grande del mundo situado en Ginebra.
En este túnel de 27 kilómetros de circunferencia, instalado a 100 metros bajo tierra de la sede del CERN, los físicos provocan el choque de miles de millones de protones con la esperanza de encontrar el rastro del bosón entre los restos (cascadas de partículas), con la ayuda de todo tipo de detectores.
Sólo en 2011 se registraron 400 billones de colisiones en el LHC, que intenta reproducir las condiciones que existieron una fracción de segundo después del Big Bang.
El pasado mes de diciembre el misterio sobre el bosón de Higgs se redujo sensiblemente cuando los dos experimentos independientes que se están llevando a cabo en el LHC (llamados ATLAS y CMS) limitaron una región situada entre 124 y 126 giga-electrón voltios (1 GeV equivale a la masa de un protón). Esta unidad de energía se utiliza para representar la masa de las partículas siguiendo el principio de equivalencia energía-masa (el famoso E=mc2), los dos atributos de la materia.
Hasta ahora el principal obstáculo era el margen de error de los dos experimentos, todavía demasiado grande a pesar del gran número de datos acumulados, y que obligaba a los científicos a hablar de "indicaciones" y no de "descubrimiento" del bosón.
El LHC, el mayor acelerador de partículas del mundo, volvió a ponerse en marcha en abril de 2012 y estuvo funcionando a pleno rendimiento hasta el 18 de junio con una energía todavía superior a la del año pasado, generando en tres meses más datos que en todo 2011.
Pero al mismo tiempo el "ruido de fondo" que dificulta la detección de las partículas aumentó en las mismas proporciones y necesita análisis todavía más precisos para interpretar las señales, aislar los fenómenos más interesantes y reencontrar la pista del bosón de Higgs. Tras un trabajo muy intenso, los físicos esperan ahora ansiosos la confirmación de su existencia.




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