Este jueves empezó el juicio por el crimen de Lucas González, el joven de 17 años muerto por violencia policial en 2020. En la primera ronda de testimonios, los tres efectivos de la Policía de la Ciudad acusados declararon que actuaron "en legítima defensa" y que no cometieron "ningún delito".
Crimen de Lucas González: los policías declararon que no cometieron "ningún delito"
Los tres efectivos de la Policía de la Ciudad acusados declararon que actuaron "en legítima defensa".
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Crimen de Lucas González: empezó el juicio a los policías
El juicio comenzó en los tribunales de Comodoro Py, donde los agentes de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires llegaron detenidos. Tres de ellos están acusados por homicidio agravado por alevosía y por concurso premeditado de dos o más personas. Se trata de Juan José Nieva, Fabián López y Gabriel Issasi.
Los otros once, entre ellos varios comisarios, están siendo juzgados por el intento de encubrimiento porque se comprobó que una réplica de un arma de fuego fue plantada en el interior del vehículo en el que iba Lucas con sus tres amigos, para simular que se trató de un enfrentamiento armado.
Qué dijeron los policías en su declaración
Ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 25, el inspector Gabriel Alejandro Issasi (41), el oficial mayor Fabián Andrés López (48) y el oficial Juan José Nieva (37), los tres policías porteños juzgados por homicidio junto a otros 11 acusados de encubrimiento y torturas, coincidieron al asegurar que actuaron "en cumplimiento del deber" y no aceptaron responder preguntas, al tiempo que declararon sin la presencia del resto de los imputados, que fueron retirados del salón Auditorium de los tribunales federales de Retiro, donde se desarrolla el debate.
La primera audiencia del juicio comenzó con alguna demora, mientras en la puerta de Comodoro Py, cerca de medio centenar de amigos del joven fallecido aguardaban con remeras con el rostro de Lucas y el reclamo de justicia. Pasadas las 10.15 ingresaron los imputados a la sala de audiencias y sus miradas se cruzaron con las de los padres de los tres chicos sobrevivientes del ataque. En la planta alta de la sala, detrás de un vidrio espejado, los tíos de Lucas miraban lo que sucedía con atención.
El primero en dirigirse al TOC fue Issasi, quien pasadas las 12.40 manifestó: "Solamente tengo que decir que poseo veinte años de servicio como funcionario público, ejerciéndolo en el ámbito de la policía. Pertenecí a tres fuerzas diferentes, a la Policía de la provincia, a la Policía Metropolitana y de la Ciudad. En todas fui un oficial condecorado y ejercí mi función". "Quiero agregar que en este hecho actué en el cumplimento del deber, que ejercí la legitima defensa y que no cometí ningún delito", agregó el acusado, mientras en la sala se escuchaban gritos de "asesino" y "vas a morir" procedentes del público.
Luego, declaró Nievas, quien dijo que ingresó a la policía en 2014 y que, en este caso, ejerció su "legítima defensa" y no cometió "ningún delito", a lo que siguieron gritos de "sinvergüenza" entre los familiares de las víctimas. Además, declaró el tercer imputado de homicidio, López: "En este hecho cumplí con mi deber, ejercí legítima defensa y no cometí ningún delito", manifestó en el mismo sentido que los anteriores.
A continuación, el debate siguió esta tarde con el llamado a declarar de los 11 restantes acusados de encubrir el hecho y tratar de hacerlo pasar como un enfrentamiento con delincuentes y por someter a torturas a los tres amigos que estaban con Lucas a bordo del Volkswagen Suran atacado a tiros por los policías. El primero que fue llamado a declarar fue el principal de la Comuna 4D Héctor Claudio Cuevas, quien se negó a declarar, por lo que el Tribunal integrado por los jueces Ana Dieta de Herrero, Daniel Navarro y Marcelo Bartumeu Romero dispuso leer su versión de los hechos realizada durante la instrucción de la causa.
A continuación, la audiencia continuó con las declaraciones indagatorias de Juan Horacio Romero (51) y Roberto Inca (48), el comisario y subcomisario respectivamente de la brigada policial a la cual respondían Issasi, Nieva y López, quien aceptaron declarar aunque sin responder preguntas. En esa circunstancia, los jefes policiales de la División Sumarios y Brigadas de la Comuna 4 aseguraron no haber entorpecido la investigación de la Policía Federal (PFA), mientras que Inca afirmó haber encontrado un arma dentro del auto en el que viajaba el joven fallecido junto a sus amigos. "Nunca tomé contacto con Lucas. Yo ni siquiera llego a ver cuando sacaron a Lucas del vehículo. Cuando comienzo a observar la Suran, veo varios impactos. En un momento, a la altura de la puerta de atrás, puedo observar que había un arma tipo revólver", afirmó Inca, al mismo tiempo que los familiares de Lucas manifestaban su reprobación ante sus dichos.
Imputados
En el proceso judicial, hay catorce policías de la Ciudad de Buenos Aires imputados por el crimen y posterior intento de encubrimiento del hecho de Lucas González, el joven de 17 años que fue asesinado el 17 de noviembre de 2020, en el barrio porteño de Barracas, cuando salió de entrenar con sus amigos del club de dicho barrio y fue abatido por efectivos.
La sala de juicio se vio desbordada este jueves con la presencia de muchos amigos del joven y familiares del adolescente asesinado, quienes llegaron a bordo de dos micros que partieron desde la localidad bonaerense de Florencio Varela, donde vivía la víctima, hacia los tribunales de Comodoro Py.
Se decidió hacer el juicio en este lugar por tratarse de una sala de audiencias grande para que puedan estar presentes los 14 imputados y el público. El comienzo del proceso judicial estaba previsto para las 9 de la mañana, pero comenzó poco después de las 10 por el retraso en el traslado de los detenidos desde la cárcel de Marcos Paz hacia los tribunales de Retiro.
El Crimen de Lucas Gonzales
El crimen de Lucas ocurrió en la mañana del 17 de noviembre de 2021, cuando el joven y tres amigos salieron de entrenar en Barracas y se subieron al Volkswagen Suran del padre de uno de ellos para volver a la localidad bonaerense de Florencio Varela. Tras detenerse en un kiosco, los chicos comenzaron a ser perseguidos por un Nissan Tiida en el que circulaban tres policías de la Brigada 6 de la Comisaría Vecinal 4D, quienes realizaban tareas de campo en la intersección de las avenidas Iriarte y Vélez Sarsfield y no estaban uniformados ni llevaban baliza en el rodado.
Por ese motivo, pensaron que podían ser ladrones e intentaron escapar, momento en que los efectivos policiales les dispararon y un balazo impactó en la cabeza de Lucas, quien murió al día siguiente en el Hospital El Cruce de Florencio Varela. De acuerdo con la investigación, tras disparar contra los jóvenes, los policías informaron al servicio de comunicaciones policiales que perseguían un automóvil con "cuatro masculinos con apariencia de menores, jóvenes", que "estaban armados", por lo que les cruzaron el Nissan Tiida para detenerlos.






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