Dos médicos fueron despedidos por realizar pruebas para comprobar los efectos de una droga elaborada por un laboratorio estadounidense que se encontraba en fase experimental.
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La encargada de confirmar el despido fue la titular del PAMI, Graciela Ocaña, quien señaló que los profesionales utilizaron la droga entre 2004 y 2005. Según los dichos de Ocaña, se pudo probar fehacientemente la utilización de ancianos en experimentos de este tipo en el Policlínico Marcelo Freyre PAMI II de Rosario, Santa Fe, donde se desempeñaban los profesionales despedidos, y en otros cinco hospitales públicos.
«Nosotros hicimos la denuncia en su momento, a partir de un anónimo, y se lanzó una investigación», indicó la titular del PAMI, quien señaló además que «los médicos que realizan estas investigaciones cobran, con contratos que en la mayoría de los casos no están registrados en la República Argentina».
La polémica cayó, además, sobre el «director del policlínico, Ricardo Alberto Oyola, quien sabía y era parte» de las maniobras que se estaban realizando en ese establecimiento, entre las que se cuenta el cobro de 40 mil dólares por parte de los médicos implicados.
No obstante, Oyola se defendió asegurando que «dos médicos» del policlínico le indicaron en 2004 que «estaba todo correctamente realizado y que se habían presentado los papeles en Buenos Aires» para lograr la autorización correspondiente, por lo que dio vía libre a las pruebas de un antibiótico no aprobado, la tigeciclina.
Objetivo
En ese sentido, agregó que «en la historia clínica figuraba que el consentimiento había sido dado por el paciente» y admitió que en Rosario «se trataron nueve pacientes de los cuales se fueron de alta ocho», según señaló el directivo. Es que, según el médico, lo que se buscaba con las pruebas no era conocer los «efectos indeseables» de la droga, sino observar cómo actuaba sobre la neumonía intrahospitalaria.
Este tipo de droga se utiliza para el tratamiento de infecciones intraabdominales e infecciones complicadas en la piel. «El efecto indeseable de la tigeciclina ya se sabe. Acá lo que se quería saber era si, así como tiene buen efecto en las infecciones intraabdominales, también hacía lo mismo en la neumonía intrahospitalaria», señaló.
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