Los voceros indicaron que la investigación se inició a principios de este año cuando una mujer de 30 años llegó hasta un hospital platense con su hija de cuatro años, quien manifestaba dolores en la zona genital.
Los expertos, indicaron, no observaron lesiones pero le recomendaron a la progenitora que la lleve al Gabinete de Delitos Sexuales de la DDI local, bajo el mando del comisario inspector Juan Domingo Ibarra, donde constataron la zona genital irritada.
De inmediato la niña fue asistida por los psicólogos de esa dependencia, quienes escucharon a la menor manifestar temor de volver a su casa porque su padre la desnudaba y la manoseaba.
Así la madre de la menor, una enfermera de 30 años de Villa Ponsatti, denunció a su pareja el 16 de febrero de este año, que finalmente el viernes por la tarde fue detenida en inmediaciones de su casa, en la zona de 119 y 97.
Pero la sorpresa fue aún más grande, cuando durante las entrevistas con las especialistas del Gabinete de Delitos Sexuales, la hija biológica del detenido, de 11 años, también relató que era abusada.
La mayor de las víctimas, destacaron las fuentes del caso, indicó que su padre abusaba de ella cuando no había nadie en la casa que ocupaban, mientras su pareja iba a trabajar.
La confirmación de lo que venía ocurriendo en la casa de Villa Ponsati, llegó cuando los asistentes sociales de un Tribunal de Familia de nuestra ciudad, dictaminaron acerca de las graves secuelas psicológicas y psiquiátricas mostradas por las menores durante las entrevistas.
En los encuentros, dijeron las fuentes, las menores habrían dejado entrever un severo cuadro depresivo. Y todo esto motivó la orden de detención contra el acusado, efectivizada en las últimas horas cuando el hombre regresaba a su domicilio.
La causa, caratulada como "abuso sexual sin acceso carnal agravado reiterado", está siendo investigada por la fiscal Virginia Bravo y el juez de Garantías César Melazo.
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